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Cañaguatera superó la edad de los más fuertes

100 años de vida A sus 100 años Emilia Córdoba, cañaguatera de pura cepa, recuerda que nació un 30 de junio de 1912, aunque por momentos de su mente se borren los recuerdos del número de hijos que tuvo y de los años que lleva viviendo en uno de los barrios más antiguos de Valledupar. […]

Cañaguatera superó la edad de los más fuertes

Cañaguatera superó la edad de los más fuertes

Por:

@el_pilon

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100 años de vida

A sus 100 años Emilia Córdoba, cañaguatera de pura cepa, recuerda que nació un 30 de junio de 1912, aunque por momentos de su mente se borren los recuerdos del número de hijos que tuvo y de los años que lleva viviendo en uno de los barrios más antiguos de Valledupar.
Como un recuerdo fugaz vinieron a su mente aquellos tiempos en que todas las casas eran de bahareque, y que los vecinos no tenían que preocuparse si no tenían casa, porque la solidaridad de los vecinos los llevaba a planear ollas comunitarias, vender y recoger fondos para construir y solucionar los problemas de vivienda de los vallenatos.
Emilia tuvo  5 hijos, de los cuales viven tres,  Adalberto, Augusto Rafael y Miladis Pérez Córdoba quienes describen a su madre como una mujer de un temperamento firme, que a pesar de los años no le gusta que le averigüen la vida ni anda divulgando sus cosas a cualquier desconocido.
Parrandera, festivalera y coqueta, son los recuerdos más dulces que se han esfumado con los años,  cuando caminaba por las calles del viejo Valledupar y los hombres se deslumbraran al ver a una ‘gorda coqueta’, expresión con que le gustaba que la piropearan para mover más sus caderas.
De joven vivió en una de las dos casas que aún se conservan en el viejo Valledupar, con la noticia triste que le causó conocer del incendio que se propició hace unas semanas en la casita donde quedó parte de su historia.
Ayer, haciendo honor a la fiesta que hoy vive la familia, desde diferentes partes del país se desplazaron sus hijos y familiares, quienes con una misa en la iglesia la Concepción le dieron gracias al creador por concederle un siglo de vida y con un brindis ofrecido entre amigos y familiares, le auguraron a la reluciente dama, muchos años más de vida, logrando la batalla de los más fuertes que sobrepasan la línea de los 100.

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