Entre la basura y animales de rapiña deben convivir los moradores de las nuevas urbanizaciones construidas en el occidente de Valledupar, debido al basurero a cielo abierto, en el que se ha convertido una de las vías de la zona.
Los fétidos olores que emana el basurero, también afectan a los habitantes de la urbanización Don Alberto, los barrios Brisas de La Popa y Villa Tayrona, que a diario transitan por ese sector.
Los afectados denuncian que los ‘carromuleros’ arrojan todo tipo de desechos, sin control alguno por parte de las autoridades competentes.






