Los estragos ocasionados por los últimos aguaceros en Valledupar, han dejado muchas familias sin donde protegerse de la temporada de invierno por la que atraviesa esta región del país.
Personas que habitan en casas elaboradas con sacos y tablas, han tenido que recoger lo poco que les dejó las lluvias e irse para albergues de la ciudad, donde la comodidad es mínima para una familia de seis o siete integrantes.
Pero por más que los ciudadanos de bajos recursos traten de sobresalir en cualquier cosa, para ser visto por las entidades públicasy políticas, y ser beneficiados con un hogar digno, esto se convierte cada vez más en una meta difícil de alcanzar.






