Taxis dejan de trabajar
Valledupar es una ciudad donde suceden cosas y casos insólitos, sorprendentes e inexplicables, donde en los últimos años, sus habitantes no se explican cómo las calles y avenidas sufren una metamorfosis temporal cada vez que llueve, lo que genera un verdadero caos en la movilidad debido a que el servicio de transporte público se paraliza.
Los usuarios se quejan porque cuando llueve es difícil acceder a un servicio de taxi porque las líneas de atención están ocupadas o no las responden, y los conductores no mueven los vehículos aduciendo que las vías están en mal estado.
En dialogo con EL PILÓN, el secretario de Gobierno y alcalde encargado de Valledupar, Róber Romero Ramírez, hizo referencia a este tema que afecta a la comunidad vallenata, y explicó que no hay un mecanismo jurídico que obligue a los taxistas a movilizar los vehículos cuando esté lloviendo; además, reconoció que hay falencias en la ciudad para evitar que se hagan arroyos en las calles y avenidas.
“Hay un tema que nos preocupa, el de los arroyos, y uno tiene que ser consiente que en Valledupar se están formando arroyos considerables, por eso esta Administración retomará el proyecto del alcantarillado pluvial para hacer uno o dos nuevos tramos, pero al mismo tiempo hay que convocar, a través de la Secretaría de Tránsito, a los gerentes de las empresas de taxis de la ciudad, con el fin de hacerles ver que ellos prestan un servicio público y que la prestación de un servicios público no se puede interrumpir, claro está que ellos tienen sus argumentos sobre el tema, pero entraremos a analizarlo”, dijo, Romero Ramírez.






