Queja del barrio La Granja
Los olores y residuos de madera intranquilizan a un grupo de vecinos del barrio La Granja, producto de las actividades de una carpintería ubicada en ese sector.
Se trata de la “Carpintería y Ebanistería el Cesar” de César Vargas Gonzáles,que durante varios meses, los ha mantenido inconformes y con problemas respiratorios, afirman sus habitantes. Entre los afectados está la Institución Educativa Prudencia Daza, donde la principal denunciante ha sido la Rectora, María Luisa Hernández Rodríguez, en representación de los cerca de dos mil estudiantes y profesores, quien a través de un comunicado enviado a la Personería Municipal en febrero de 2010, indica que todo comenzó cuando el señor Cesar Vargas Gonzales construyó sobre la tapia del Colegio Prudencia Daza y provocó un accidente de una lámina que cayó en el carro de uno de los profesores generando daños. Luego el olor a tiner, el polvillo y aserrín comenzaron a afectar al personal de la Institución por lo que solicitaron al Personero Municipal, Nicomedes Vásquez, realizar una inspección e intervenir en la anomalía para llegar a un acuerdo con el propietario de buscar mecanismos que no afecten a los vecinos o reubicar la ebanistería.
Desde ese entonces, varios de los vecinos del barrio la Granja junto a otra petición firmaron con nombre y cédula con el propósito de expresar ante Planeación Municipal las inconformidades generadas por el funcionamiento de la ebanistería y actividades como: lijada de madera, pintura, aserramiento, pulido de madera y ruidos productos de las maquinarias de corte y uso industrial, según ellos, perjudicándolos por presentar alergias, piquiñas, tos, gripa permanente, entre otros
Peticiones
En Febrero de 2010 la rectora de la Institución educativa, Licenciada, María Luisa Hernández Rodríguez, elevó una petición a la Personería Municipal donde la personera auxiliar, según documento, le responde haber estado atento al caso, recordando haber oficiado en diferentes oportunidades a la jefatura de la Oficina de Asesora de Planeación Municipal y a la Secretaría de Gobierno Municipal para respectivo seguimiento.
Es así como Juan Manuel Arzuaga, jefe de Oficina Asesora de Planeación Municipal, para esa época, y Víctor Emilio Martínez Gutiérrez, Secretario de Gobierno Municipal, hacen una serie de precisiones en el asunto.
Respectivamente en marzo del mismo año Juan Manuel Arzuaga envía a un arquitecto, según él, para que realizara la respectiva visita. En ese mismo mes el Jefe de la Oficina de Planeación Municipal, anunció a través de un comunicado enviado a la Rectora del Prudencia Daza, donde indicó haber visitado al señor Cesar Alfonso Vargas Gonzales propietario de la Ebanistería para darle inicio a un procedimiento contravencional, por el levantamiento de paredes para la ampliación del negocio. Manifestando que éste en uso desarrollado (ebanistería) es prohibido y así se le envió el informe a la secretaría de Gobierno Municipal la cual adelantaría dicha investigación para darle cumplimiento a la ley 232 de 1995.
Ante lo expuesto, la Secretaria de Gobierno respondió haber ordenado descargo al propietario del establecimiento de comercio “Carpintería y Ebanistería el Cesar” por querellas al señor Cesar Vargas, al que se le concedió un plazo de 30 días para que aportara los documentos requeridos en la ley 232 de 1995 para la apertura y funcionamiento del mismo. Si para el mes de Diciembre de 2010 este no aportaba los requisitos, el establecimiento sería cerrado, según Víctor Martínez.
La comunidad pide solución
Respecto a lo anteriormente mencionado, la comunidad de La Granja pide a las autoridades realizar los respectivos procedimientos que han sido irrumpidos por el señor Cesar Vargas al abrir su establecimiento luego que las autoridades lo sellaran, explican los vecinos. Manifiestan que el constante ruido de las maquinarias que allí utilizan no los deja descansar ni por las noches.






