Solo pérdidas materiales causó la caída de un gigantesco árbol de higuito, de cien años de existencia que fue arrancado de raíz por las fuertes brisas que soplan sobre Valledupar.
El árbol cayó sobre una Iglesia Cristiana y varios vehículos que le hacían mantenimiento en un lavadero de carros localizado en la calle 23 con carrera 16, avenida Pastrana, del barrio Simón Bolívar.
Varios de los empleados del negocio Auto Max se salvaron de quedar bajo las gruesas ramas del árbol, que además destruyó varias líneas telefónicas y eléctricas, al igual que averió varios automotores y causó averías al local donde funcionaba la Iglesia CristianaCuadrangular Centro de Avivamento, donde quedaron recostadas la mayoría de las ramas.






