Fluctuaciones repentinas en el servicio de energía eléctrica durante el día y poca fuerza en las noches, es la constante en el barrio Siete de Agosto; lo cual genera malestar en la comunidad que padece esta situación hace más de un mes.
A causa de este impasse, los residentes de este sector de la ciudad ven interrumpidas sus labores cotidianas, sufren con fuerza las inclemencias del clima cálido de la región, porque muchas veces no tienen energía para encender un ventilador o aire acondicionado que mitigue el calor, y viven temerosos que en el momento menos esperado sus electrodomésticos terminen averiados.
La problemática se torna más crítica en las noches cuando el voltaje de energía no es suficiente para que funcionen sus neveras y la luz de sus focos se presenta amarilla.






