Los presidentes de las juntas de acción comunal de 8 veredas y un corregimiento del municipio de Chimichagua, centro del departamento del Cesar, están gestionando un proceso de segregación para que su jurisdicción sea trasladada a Curumaní.
Se trata de las veredas Piedras Monas, Santa Rosa, Bobilandia, Dos Brazos, El Tigre, Santa Lucia, Nueva Unión, Caño Aventura y el corregimiento Piedras Blanca.
Esta idea no es nueva. Desde hace más de 30 años, estos territorios han intentado pertenecer a Curumaní porque geográfica y económicamente están más cerca de este municipio que de Chimichagua.











