“Míralo ve, por eso es que los matan”, dijo el conductor a los tres pasajeros —dos hombres y una mujer— de la ruta 412 del SIVA al detenerse en la señal de PARE. Mientras tanto, a solo dos cuadras, caminaban de la mano dos jóvenes vestidos con el arcoíris que identifica a la población sexualmente diversa el 30 de junio del 2024, Día de la Marcha por el Orgullo. Este comentario refleja un intento de buscar aprobación para justificar cualquier tipo de violencia contra todo lo diferente a nuestro propio sistema de creencias.
En esencia, es una manifestación de una herencia de violencia que se intensificó en los años 2000, arraigándose en un sistema de valores y conductas que ha dejado profundas secuelas en la sociedad vallenata.
En este contexto, en septiembre de 2023 se inauguró el Macrocaso 11 de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) en Colombia. Este caso tiene como objetivo investigar los patrones y hechos relacionados con la violencia ejercida sobre mujeres, niñas y personas de la población LGBTIQ desde 1957 hasta 2016. Según el Registro Único de Víctimas (RUV), se han documentado 3,641 delitos contra mujeres, 319 contra hombres y 14 contra personas LGBTIQ en relación con la integridad y libertad sexual en los departamentos del Atlántico, Cesar, Magdalena y La Guajira.











