La crisis financiera que atraviesa el sistema de salud en el departamento del Cesar es cada vez más profunda y compleja, acumulando una deuda millonaria que afecta tanto a las entidades públicas como a las privadas. Entre los factores que alimentan esta deuda, la atención a la población migrante irregular se ha convertido en un componente crítico y un reto para la sostenibilidad del sistema.
La acumulación de deudas históricas
El sistema de salud del Cesar arrastra desde hace años una crisis de cartera relacionada con los retrasos y la insuficiencia en los giros de recursos por parte del Estado hacia las EPS y, de éstas hacia las IPS. Según datos de la Secretaría de Salud Departamental, la cartera vencida con la red pública supera los 361 mil millones de pesos, concentrándose en entidades como Coosalud y Nueva EPS, con montos cercanos a los 51 mil millones cada una.
“La deuda acumulada de las EPS ha aumentado de forma alarmante y las entidades intervenidas experimentan los mayores deterioros patrimoniales,” explicó la diputada Claudia Margarita Zuleta en un debate reciente en la Asamblea Departamental.











