En la vereda El Guaimaro, en la zona rural limítrofe entre Cesar y Magdalena, un joven identificado como Andrés Borré Redondo, de 26 años, perdió la vida tras ser mordido por una serpiente venenosa llamada “boquidorá”. Este lamentable hecho ha provocado preocupación en la comunidad local por tratarse del segundo caso mortal por mordedura de serpiente en el departamento.
Según familiares, inicialmente Borré fue atendido por un curandero debido a la lejanía del lugar con los centros de salud más cercanos. Posteriormente, su estado se agravó y fue trasladado a centros asistenciales en Chimichagua, El Banco y Bosconia, pero no recibió a tiempo el tratamiento con suero antiofídico, lo que finalmente le ocasionó la muerte.











