El pasado martes 15 de febrero los habitantes del municipio de Chiriguaná, Cesar, se sorprendieron y preocuparon al ver que una gran cantidad de peces del río Cesar, a la altura de ese territorio, había muerto. Los animales flotando en el agua causaron conmoción en las personas, considerando que eso implica un fuerte golpe para la biodiversidad y la salud, debido al impacto medio ambiental y el olor fétido que se ha generado.
Ante esto, EL PILÓN dialogó con el alcalde de Chiriguaná, Carlos Iván Caamaño, quien afirmó que este hecho se debe al daño ecosistémico que viene presentando el río Cesar a lo largo de los años.
“En un punto cercano al río Cesar nos encontramos desarrollando un proyecto que propende al destaponamiento de la ciénaga de Zapatosa, la cual colinda con el río Cesar, pero nada tuvo que ver la ejecución de este proyecto socioproductivo de siembra de alevinos con la mortandad de estos peces”, manifestó el burgomaestre.











