Lucas Rafael, desaparecido en 2003 en un episodio marcado por la violencia del conflicto armado, finalmente fue encontrado y entregado a su familia para un entierro digno. Su hija, Elizabeth Aragón Charris, comparte con emoción y sinceridad el impacto de este proceso.
“Mi papá (el hallazgo) fue un proceso bastante doloroso, me ha removido todo este proceso en el cual nos tocó vivir como familia”, confiesa Elizabeth.











