En todos los círculos de discusión, inclusive los más expertos y verdaderas autoridades en el tema económico, hablar de desarrollo económico debe y tiene implícito la palabra “crédito”, es como si fuese una fórmula mágica que con el solo hecho de entregar dinero a los sectores productivos el problema desaparecerá como por arte de magia.
Pero la realidad es bastante diferente, puesto que más allá de generar un verdadero impacto quien termina haciendo siempre el gran negocio es el sector financiero, particularmente los bancos, y no está mal que hagan negocios pues de esto se trata la iniciativa privada, pero debemos replantear el modelo.
Uno de los principales problemas que atraviesa el departamento del Cesar, y particularmente sus ciudades principales (Valledupar, Aguachica, Codazzi), es la enorme migración de personas que abandonaron el campo y vieron en la ciudad una opción para encontrar esas oportunidades que no tienen en la zona rural, pero lo que realmente ocurrió fue que su nivel y su calidad de vida se deterioró en todos los aspectos, incluidos por supuesto el acceso a la vivienda, a la educación, a la salud y, lo más preocupante, a la alimentación.











