En González, sur del Cesar, las familias que huyen de la violencia en el Catatumbo llegan buscando protección y encuentran una Personería casi apagada: sin internet, sin gasolina, sin plata para pagar al equipo y con su personera, Luisa Fernanda Santana, pidiéndoles que esperen o que viajen a otro pueblo porque la Alcaldía lleva casi tres meses sin girarle un peso mientras disputa su cargo en los juzgados.
“Me cortaron el servicio de internet de la Personería, no he podido recibir declaraciones que han llegado desplazados de El Tarra y de Tibú; me ha tocado decirles que no, que no tengo plataforma o que vayan a otro municipio o esperen que de pronto me paguen”, relató la personera Luisa Fernanda Santana Lozano en conversación con EL PILÓN.
“Si se presenta un desplazamiento masivo al municipio, yo no puedo salir a territorio a atender a la comunidad; no tengo herramientas”, agregó, al describir que incluso la impresora de la oficina está dañada y depende de favores del notario para poder imprimir documentos básicos.











