La Sala de Reconocimiento de Verdad de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) escuchó la versión voluntaria del coronel retirado Luis Fernando Urrego Ávila, exintegrante de la fuerza pública, vinculado a la investigación por el secuestro, tortura y desaparición forzada de tres mamos —autoridades espirituales del pueblo arhuaco— y la tortura de dos miembros de esa comunidad en 1990. Estos hechos, incluidos en el Informe Final de la Comisión de la Verdad, son representativos dentro del Caso 09, que indaga crímenes no amnistiables cometidos contra pueblos y territorios étnicos en el marco del conflicto armado.
La audiencia fue dirigida por la magistrada Caterina Heyck Puyana, del Tribunal para la Paz, quien apoya en movilidad a la Sala de Reconocimiento en el Caso 09, Subcaso Sierra Nevada de Santa Marta.
“Vine a decir toda la verdad”
Durante su testimonio, el coronel Urrego relató con detalle los hechos que presenció y su participación en ellos. Reconoció haber estado encubierto en el Cesar por órdenes del general Hugo Tovar Sánchez, comandante de la Brigada Móvil No. 1 del Ejército, con el fin de obtener información sobre la zona y los movimientos de la comunidad arhuaca.











