Incursionar como programador en el campo laboral del Cesar es un reto para los ingenieros de sistemas, especialistas en diseño de aplicaciones, software, entre otros expertos, debido a que son pocas las empresas que contratan estos profesionales que se encargan de desarrollar herramientas digitales que intervienen desde dispositivos móviles hasta bases de datos de multinacionales.
De acuerdo con el vallenato Rogger Jiménez, líder de desarrollo e infraestructura de la Alcaldía de Medellín, trabajar como desarrollador de programas, páginas y aplicaciones en la ciudad de Valledupar es “difícil” porque la mayoría de las empresas cesarenses no valoran el conocimiento ni el trabajo que realizan las personas capacitadas en dicha área.
“En Valledupar hay un retraso en la aceptación de la programación como fuente de trabajo. Se desvaloriza demasiado a las personas que tienen conocimiento en lenguajes de programación, y en los pocos empleos que hay pagan salarios muy bajos en comparación con otras ciudades”, manifestó Jiménez.











