Como un acto de esperanza y una voz de aliento para la humanidad que afronta la pandemia del coronavirus catalogaron los presbíteros de la región la bendición del papa Francisco realizada ayer de manera extraordinaria desde el Vaticano. (Mira aquí el Urbi et Orbi del papa Francisco)
Para el sacerdote Jesús Torres las palabras que pronunció el papa invitan a confiar plenamente en el Señor, ser más espirituales y ayudar a los semejantes, argumentando: “Dios es quien conduce la historia, quien lleva los acontecimientos de nuestras vidas y quien nos puede salvar. En segundo lugar el papa nos llama la atención en cuanto a que habíamos puesto nuestra confianza en intenciones falsas, superficialidades y que prácticamente todo se ha caído como en una gran tempestad; y en medio de eso ha surgido el miedo entre nosotros. Para los católicos esta bendición del papa nos fortalece, nos anima y nos invita a ser solidarios con los más necesitados. Fue un momento de gracia”, argumentó.
Luego de escuchar el discurso del papa, el presbítero José Enrique Muñoz recalcó que la humanidad necesita de Dios y que hay que reconocer que solos no se puede enfrentar las adversidades.










