17 septiembre, 2020

Bebés fueron intercambiadas en un hospital de Barranquilla

El insólito caso ocurrió en marzo de 2019. Una prueba de ADN confirmó el intercambio de las menores de edad.

Hospital Niño Jesús de Barranquilla. 

FOTO/REFERENCIA.

Una prueba de ADN fue clave para confirmar el intercambio de dos bebés, ocurrido al momento de su nacimiento, en el Hospital el Niño Jesús de Barranquilla, Atlántico, en marzo de 2016.

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Las sospechas de un hombre, de que la niña que estaba criando no era de él ni de la madre, por los rasgos físicos distintos a los suyos, lo llevaron a practicarle en el 2019 una prueba de ADN y confirmar de esa manera de que no eran los padres biológicos de la pequeña, por lo que solicitó al hospital el registro de nacimientos ocurridos entre el 20 y 22 de marzo de 2016 para empezar la búsqueda de su verdadera hija.

En septiembre de 2019 el hospital respondió su petición y le entregó las copias de la página del libro “relación o registros de partos vía vaginal y por cesárea de nacimientos ocurridos del 20 al 22 de marzo de 2016”, entre los que estaban dos niños y cinco niñas el 21 de marzo, día en que nació su hija.

Los niños quedaron descartados; en cuanto a las niñas, una había nacido en la mañana, dos en horas de la tarde y dos en la noche. Mi hija había nacido entre las 2 de la tarde y las 4 de la tarde, por lo que la otra niña probablemente era mi hija biológica”, contó el padre de la pequeña a El Heraldo.

Tras conocer esa información buscó el nombre en Facebook, encontrando que el primer resultado que le apareció tenía una foto de perfil de una niña. “Hice clic en el perfil, agrandé la foto y sorpresa: la niña era igualita a mí y tenía parecido con una de mis hijas mayores. De inmediato le envié mensajes a la mujer en los que le decía que quería hablar con ella”, expresó.

Manifestó que tuvo que esperar alrededor de 20 días para que la mujer, que vive en Chimichagua, Cesar, respondiera su mensaje y ponerla en contexto con la situación que estaba pasando.

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Nos pusimos de acuerdo, intercambiamos teléfonos y hablamos sobre lo que habría ocurrido. Yo le dije que viniera a Barranquilla, que yo le pagaba todo con la intención de poder realizarle la prueba de ADN a la niña”, contó el hombre.

Tras realizarse la prueba los resultados arrojaron que era su hija biológica y que el error del intercambio pudo presentarse al interior del hospital al momento del nacimiento de las menores.

Desde que todos nos enteramos ha sido difícil. Las mamás, lógicamente están encariñadas con las bebés que en la actualidad tienen 4 años. Yo durante estos meses he ayudado a ambas, a la primera por ser mi hija legal, ya que yo la registré, y a la segunda por ser mi hija biológica, pero no ha sido fácil para ninguno. La niña que vive acá cerca siempre me ha dicho papá y la otra ya está asimilando que yo soy su padre. Esta última la tiene más fácil porque ella no tuvo la figura paterna hasta que yo aparecí”, finalizó el padre.

Entre tanto, en una entrevista para El Heraldo, una de las madres de las menores de edad, quien vive en Chimichagua, Cesar, manifestó que ha sido difícil enterarse de que la menor, que actualmente tiene cuatro años, no es su hija biológica, por lo que ha recibido ayuda psicológica.

Además, manifestó que el padre de su hija siempre le reprochó que la menor no se pareciera a ellos, insinuando que esta tal vez le habría sido infiel en el tiempo en el que sostuvieron una relación sentimental, por lo que decidió separarse de él.

Cuando parí a la niña ella era blanca y grandota, pero con los meses fue cambiando su color de piel, cosa que nos extrañó a ambos porque éramos más claros”, dijo la mujer.

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Añadió: “Yo acepté lo de la prueba de ADN y después de los resultados el mundo se me vino encima. El enterarme de que la niña no era mía fue muy duro, hasta el punto que intenté quitarme la vida. Estuve hospitalizada, casi me vuelvo loca. Yo miraba a la niña y la abrazaba. No lo podía creer”, manifiesta Rosa quien hoy tiene 26 años.

Por último, pidió una explicación al Hospital Niño Jesús, ya que ella manifiesta que su hija nació a las 4:20 de la tarde y la de la otra mujer a las 2:16 p.m., por lo que no comprende “por qué la primera niña no estaba identificada”.

Por ahora, los abogados de las familias buscan que la E.S.E. Hospital Niño Jesús de Barranquilla indemnice a las familias “por perjuicios morales” y las demás implicaciones que se relacionan con este proceso. El primer paso será intentar llegar a una conciliación entre las partes.