El PSG había aceptado la idea de los barcelonistas de venderles su delantero estrella, Neymar, en una operación que incluyera a cambio algún jugador del Barça.
Pero exigía que hubiera además al menos 100 millones de euros, que fueran dos los futbolistas y de una lista restringida en cabeza de la cual estaban Coutinho y Ousmane Dembelé.
El problema es que una vez que se ha esfumado la opción de Coutinho, Dembelé tampoco está por la labor y ha hecho saber a los dirigentes del PSG y a su entrenador, Thomas Tuchel, que quiere quedarse en el equipo catalán.











