La apariencia del balneario durante el primer domingo después de la medida de cierre temporal promovida por la Alcaldía Municipal para adelantar labores de mantenimiento y cuidado de la ribera del río, así como recuperar el espacio público y organizar a los vendedores estacionarios, no ha sido muy diferente al domingo que estuvo cerrado.
Aunque ayer ya hacían presencia nuevamente los comerciantes y algunas personas que se acercaron a pasar el día y tomar un reconfortante baño, el porcentaje no era medianamente comparable con lo que normalmente se acostumbra a ver en este lugar que es visitado especialmente durante los fines de semana como espacio de ocio y entretenimiento.
“Estamos acá, la gente viene y se van para otro lado porque qué van a hacer aquí. Por ejemplo, ayer llegaron dos buses con turistas que preguntaron por la venta de cervezas y como no encontraron, se fueron”, expresó Yuleima Murgas, vendedora que atribuye la baja presencia de visitantes a la medida restrictiva ordenada por la administración municipal.









