Cerca de las once de la mañana de este sábado, mientras el mundo se preparaba para contemplar un fascinante eclipse de Sol, en el corazón de Valledupar hizo su aparición otro ‘astro’, pero del acordeón, el trirrey vallenato Alfredo Gutiérrez, quien recibió un homenaje más a su exitosa carrera musical.
En el emblemático callejón de ‘La Purrututú’, localizado entre carreras sexta y séptima y calles 13 y 14 en el barrio Cañahuate de la capital cesarense, el ‘Rebelde del acordeón’ cortó la cinta que inauguró un hermoso mural realizado en su honor y que podrán apreciar propios y visitantes.
Este enorme reconocimiento nació en el corazón de la guía turística Yeraldín Hernández Sanguino, además cantautora vallenata apasionada por su tierra y su música, quien convocó a un talentoso grupo de artistas locales, quienes respondieron al llamado con entusiasmo y dedicación.










