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El gran ‘Toño’ Murgas

Tiene los ex más altos con que un Estado pueda premiar a un ciudadano, comenzando por el humilde de Juez de provincia, hasta el encumbrado de Ministro, pasando por el de Embajador, Gobernador y Congresista. Todas esas mieles las paladió y las compartió con sus amigos, hasta llegar a los excesos de entregarlas todas, tal como pasó cuando fue legislador y sus suplentes en esa época disfrutaron de esa distinción y hoy todavía lo siguen haciendo, pues lograron acumular el tiempo suficiente para gozar de unas buenas y merecidas pensiones, tiempo que hoy le hace falta para conseguir la de él que a brazo partido lucha para obtenerla y asegurar una vejez tranquila y sin afanes; no ha habido forma de que el antiguo ISS, ahora Colpensiones o el Fondo del Congreso traten de solucionar su obstinada pretensión abriéndole una ventana siquiera para esta justa causa a un hombre que entregó su vida a servirle a su patria, pero especialmente a su hijo predilecto a quien se dedicó y aún lo hace, por entero con alma, vida y corazón: su Cesar querido.

Como escribí al principio, tuvo todo los honoríficos EX que ya pasaron y hacen parte de su brillante vida pública, pero también está adornado con unos ES vitalicios, que perduran y solamente desaparecen cuando él deje de vivir: es buen hijo, gran hermano y así se lo reconocen todos, es un gran familiar, oportuno y generoso en las necesidades, es un amigo a toda prueba, comprobado con los 500 o más ahijados que tiene, es un abnegado y dedicado marido que todo se lo ha entregado a su hogar dirigido por su noble compañera Doña Lely, es culto, educado e inteligente, es, es, es todo un caballero católico y cristiano a toda prueba, es pobre de bienes materiales, pero es inmensamente rico en bienes espirituales, es respetado y querido como muy pocos, pero es también terco y piedrero y a veces se cree dueño de la verdad y me provoca en ocasiones cuando discutimos fuertemente pegarle un puño, pero es tanto lo que lo quiero, que al cabo ratico termino dándole un abrazo. Como papá es un buen padre y eso lo pueden decir todos sus hijos que lo adoran en demasía.

A ese EX y ES, vamos a rendirle un homenaje de reconocimiento próximamente y ya nos estamos preparando para que en compañía de los amigos y familiares que lo deseen comencemos a organizarlo. El que quiera participar que lo diga, pues José Antonio Murgas Aponte, el gran ‘Toño’ Murgas, que todos manoseamos, abrazamos y queremos, se lo merece.

Alcalde, otra vez, no me haga quedar mal, dese una vueltica por la carrera 11 con calle 12, en todo el semáforo y verá que el huecón día a día crece más y cada vez que caen en el, los enojados conductores le recuerdan a su ser más querido y tal como le prometí le informo que en el Parque de Las Madres hay un árbol seco que puede caerse y otro en cuidados intensivos que creo que ya no tenga remedio.

 

Por José M. Aponte Martínez

 

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