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“El conflicto inicia y termina en el campo colombiano”: Miguel Samper

Miguel Samper Strouss, director de la Agencia Nacional de Tierras.  Foto: Leonardo Alvarado / EL PILÓN.

Entre las nuevas caras de la política en el país está Miguel Samper Strouss, el director de la Agencia Nacional de Tierras, entidad que nace como remplazo del Instituto Colombiano de Desarrollo Rural, Incoder, que terminará su liquidación en diciembre.

Es hijo del expresidente Ernesto Samper y llega a una entidad sumamente importante para la paz del país, luego de que se firmen los acuerdos de La Habana con la guerrilla de las Farc, como está previsto. Samper Strouss fue viceministro de Política Criminal y Justicia Restaurativa, viceministro de Promoción de la Justicia, director de Justicia Transicional del Ministerio del Interior y de Justicia y director ejecutivo de la Corporación ‘Vivamos Humanos’.

Miguel Samper Strouss llegó el pasado jueves a Valledupar y compartió escenario con dirigentes políticos en el lanzamiento del programa ‘Cesar Siembra’, que impulsa el gobernador Francisco Ovalle Angarita.

 

EL PILÓN: ¿Para qué servirá la Agencia Nacional de Tierras?

Miguel Samper Strouss: La Agencia surge en vista del rezago que tuvo el Inconder en temas de tierras, no podíamos seguir esperando que nos pidieran las cosas y por eso vamos a ir al territorio a buscar los baldíos. Cumplirá tres funciones principalmente: La primera es que a los campesinos y trabajadores del campo que no tienen tierra, cerca de un 52 % de los hogares rurales, hay que garantizarles el acceso a la tierra; el segundo gran núcleo de funciones es el de la formalización, la informalidad en el territorio nacional supera el 60 % y preocupa en la medida que si bien esa gente tiene tierra, pero no puede haber inversión porque el Estado no puede darle un peso a quien no tenga título; y el tercer gran objetivo es garantizar el uso adecuado para quienes tienen tierras y las tengan formalizadas. La tierra debe usarse en función de conformidad con la función social y ecológica de la propiedad.

Para cada una de esas funciones hay muchos proyectos e iniciativas que iremos expresando. Quiere decir que es una estrategia del Gobierno Nacional para tratar el tema de la tierra en el marco del posconflicto.

Lo que pueda hacer es muy importante en el posconflicto, especialmente porque nosotros nos llevamos matando 200 años por el tema de la tierra, es decir, el conflicto inicia por un problema sobre la propiedad de la tierra y ahí debe acabar. El conflicto inicia y termina en el campo colombiano.

 

¿Se sabe qué tanta tierra está en la informalidad en Colombia?

Es difícil saber la cantidad de tierra, pero son normalmente ocupantes de buena fe que ellos no tienen el título por diversas circunstancias. Pueda ser que no haya una concordancia entre el mapa de catastro y el registro. La informalidad también puede ser porque les vendieron algo de quien no era el dueño, ahí el terreno está viciado, y también puede ser porque no se tiene el título.
¿Qué beneficios traerá la Agencia Nacional de Tierras al Cesar?

La Agencia cuenta con una nueva herramienta, si el campesino no puede venir a nosotros, nosotros tenemos que ir al campesinado, y aquí en el Cesar eso es muy importante por la extensión del territorio y por las dificultades además de desplazamiento. La Agencia tiene los dientes para ir vereda por vereda e ir definiendo ahí, en el sitio, el tema de la propiedad. Esta será la herramienta más poderosa de formalización masiva, que se haya implementado en la historia del Estado colombiano y tendrá que iniciar por los territorios en donde el conflicto por la tierra ha sido una permanente como ha sido el caso del Cesar.

Hablemos de proyectos para el campo del Cesar.  Vamos a arrancar por formalizar instituciones educativas y la infraestructura de los municipios que no tienen título. Se priorizaron unos municipios en una alianza con la Cooperación Internacional, en el Cesar son nueve: San Diego, La Paz, La Jagua de Ibirico, Pueblo Bello, El Copey, Agustín Codazzi, Becerril, Bosconia y Valledupar. El alcalde (Augusto Ramírez Uhía) nos decía eso, buscar en las zonas rurales predios para que les adjudiquemos esos títulos para ellos hacer inversión en la infraestructura pública.
¿Qué pasará con las tierras que están en reclamación en el Cesar, especialmente las incluidas en zonas de reserva forestal?

Nuestra relación con el proceso de Restitución es en doble vía; cuando se requiere definir linderos como debe ser ese caso o parcelar, nosotros debemos ponerle la prioridad absoluta. Cuando estaba como encargado de Justicia Transicional tuve a mi cargo el diseño y el trámite de la Ley de Víctimas y de Restitución de Tierras, no es solo un reto o política de Estado o del presidente Santos, conozco el tema y sé que además debe ser prioritario.
¿Termina el Incoder y qué viene ahora?

Para este año y teniendo en cuenta que se acaba el Incoder y entran las nuevas agencias, le planteamos un régimen transitorio al Consejo Directivo que consiste en establecer unos coordinadores o unos enlaces regionales que van a administrar o manejar de cinco o seis enlaces departamentales. Tiene que haber un responsable del tema de tierra que sea los ojos, el oído y sobretodo la voz de la Agencia en cada uno de los departamentos. Serán 30 enlaces, a su vez tendrán presencia en el territorio municipal, es un esquema en cascada pero transitorio.

 

Las experiencias con el desaparecido Incora y ahora con el Incoder en liquidación no han sido las mejores. ¿Por qué creer que la Agencia Nacional de Tierras si va a dar resultado?

Dos razones. No es un cambio de letrero porque la Agencia cuenta con esa herramienta de formalización masiva que se llama la metodología del barrido predial, de esa forma no vamos a quedarnos sentados en las oficinas porque vamos a ir al campesino para resolver los problemas del territorio; por otro lado, todo esto está pensado en clave del posconflicto y de paz, si uno soluciona el tema de la propiedad rural sobre la tierra, ahí detrás vienen todas esas estrategias como es el desarrollo rural, la inversión para la renovación del territorio, si garantizas una efectiva organización de la propiedad sobre la tierra, entra toda la estrategia de posconflicto. Es la punta de lanza de toda la estrategia integral de posconflicto que se acordó en La Habana y ya el gobierno está implementado antes de que se firme el punto final.

 

“La Agencia tiene los dientes para ir vereda por vereda e ir definiendo ahí en el sitio el tema de la propiedad”.

Por Carlos Mario Jiménez
Carlos.jimenez@elpilon.com.co

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