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Un poco de historia del barrio 12 de octubre

El barrio 12 de octubre nació en el año 1963, a pesar que inició siendo una invasión y poco a poco se convirtió en una de las comunidades más grandes de Valledupar. (…) En la época de los 60 Valledupar contaba con la presencia de inmigrantes de la Guajira, el Magdalena, Santander y Bolívar quienes venían a trabajar en las fincas que producían algodón; en ese entonces el municipio era un lugar muy pequeño y carecía de viviendas, por ende la gente vio la necesidad de tener lugares donde recibir a los trabajadores y empezaron a ocupar los terrenos hasta que el lugar fue declarado como barrio el día que determinó su nombre, es decir un 12 de octubre, razón por la cual conmemoran esta fecha todos los años. (El 12 de octubre preserva su memoria)

LA MEMORIA Y LA MODERNIDAD

Considerado como un punto de encuentro importante del sector popular de la ciudad, por el complejo deportivo y/o parque ‘12 de Octubre’ que ha sido cantera de deportistas y formador de artistas quienes pasaron por este lugar antes de triunfar en escenarios del orden nacional. Hay que decir que las nuevas instalaciones del Instituto Municipal de Deporte y Recreación de Valledupar, Indupal, fue un acierto de la administración de Augusto Ramírez ‘Tuto’ Uhía. Esta inversión e intervención social ha permitido resignificar el espacio público como la antigua concha acústica que, si bien era un referente de la memoria de la ciudad, “se había convertido en un espacio para los viciosos, marihuaneros y jibaros”, refirió una fuente.

La modernidad y la casa limpia chocan con los espacios de memoria y el abandono, en ese dualismo emergen factores de inseguridad a partir de la teoría de la ventana rota elaborada por James Wilson y George Kelling: “Si en un edificio aparece una ventana rota, y no se arregla pronto, inmediatamente el resto de ventanas acaban siendo destrozadas por los vándalos”, (La teoría de las ventanas rotas – EL PAIS). Así las cosas, los gobernantes optan por embellecer y hacer nuevas obras en lugar de mantener y restaurar las antiguas; lo primero mejora la seguridad, genera réditos y popularidad que luego se capitaliza en votos, lo segundo dinamiza el turismo y se embellece una obra que hizo otro mandatario, en todo caso, ese es otro tema que después tendremos la oportunidad de profundizar. Y hay que reconocerle a ‘Tuto’, y su gobierno, la transformación que hizo: ‘Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios’.

Categories: Don Pilo
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