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Un canto a la madre que prevalece en el tiempo

Gustavo Gutiérrez Cabello es el compositor de estas letras que rinden homenaje a todas las madres del mundo.

“Yo quisiera preguntar, yo quisiera preguntar,
cuál cariño es el más grande en el mundo,
nadie se equivocará y sé que todos dirán
que es una bella mujer, una bendición de Dios, es un cantar”.

Así empieza una de las canciones más emblemáticas del reconocido cantautor Gustavo Gutiérrez Cabello la cual se ha convertido en el himno de una fecha tan señalada como la de hoy cuando se celebra con un entusiasmo especial el amor, la entrega y dedicación de estos seres que desde el momento de la concepción se vuelven personas incondicionales en las vidas de sus hijos.

La composición de Gutiérrez Cabello, que fue grabada por el cantante Jorge Oñate e incluida en su álbum Palabras de Amor, que lanzó con el acordeonero ‘Álvarito’ López, nació curiosamente de un reclamo que su madre, Teotiste Cabello Pimienta, le hiciera al compositor a falta de una dedicación en su honor. “Me dijo: “hijo si yo soy tu mamá, la que te parió, la que te cuida, ¿y a mí no me vas a hacer una canción?”, me dijo así con esa ternura. Entonces le propuse que faltando un mes para el Día de las Madres le iba a hacer una canción bien bonita, inolvidable”, recordó el artista, quien dedicó el tema tanto a su progenitora como a todas las madres del mundo.

De allí nació ‘Cariño de madre’, tema que estuvo antecedido por ‘El Regalito’, en el cual, como explicó el mismo Gustavo, ya pedía a su papá, Evaristo Gutiérrez Araujo, y a su hermano José Tobías, que cuidaran de su madre y en el que también dejó evidencia del profundo cariño que guardaba por su progenitora.

Incluso, tras el fallecimiento de la señora Teotiste, el artista duró alrededor de seis años sin poder interpretar el tema en público y cuando se atrevía a hacerlo se veía interrumpido por el llanto que traía consigo la melancolía producto de la ausencia física de quien había inspirado dichos versos tan especiales.

“Posteriormente sí y en honor a mi madre y todas las madres del mundo siempre esa canción la canto para el Día de las Madres y últimamente la estoy cantando en fiestas privadas”, sostuvo Gutiérrez Cabello, quien reconoció que más allá del mes de mayo desea que la canción se escuche sin depender de esta fecha.

En cuanto a si es un tema que soliciten los asistentes a sus presentaciones, ‘El romancero del Vallenato’ destacó que tras interpretar ‘Mi niño se creció’, otro tema que también tiene un profundo significado por el sentimiento que transmite, la gente aclama que cante la canción de la madre.

En esta última el compositor, apodado también como ‘El flaco de oro’, reveló que quiso plasmar el cariño entrañable que siente una madre por sus hijos, que es el ser que dio la vida y que sobretodo lo cuidó. En este sentido ese fue un papel preponderante que tuvo su madre en la vida de Gutiérrez Cabello ya que como manifestó, en su caso cuando niño fue muy enfermizo y su mamá siempre estuvo pendiente de cuidarlo y protegerlo.

“Era demasiado enfermizo y tenía siempre el cariño y el consuelo de mi madre, entonces me hizo hacer esa canción”, relató el compositor.
Aunque pasa el tiempo y los gustos musicales han variado, la composición sigue siendo recurrente para conmemorar esta fecha tan especial y en palabras de su autor esto se debe a que fue una canción hecha especialmente para las madres, con mucha nostalgia, sentimiento y en la cual se refleja lo que son todas las madres que dan la vida por sus hijos por lo cual cada una la puede sentir propia.

Sobre cómo se han transformado esta clase de composiciones por los temas que se escriben en la actualidad, el poeta reconoció que las épocas han cambiado y que en su caso decidió retirarse hace unos 28 años al darse cuenta que los amigos entrañables con los que parrandeaba desaparecieron, lo cual le produjo una inmensa nostalgia. “Me hizo reconocer que ya mi tiempo se había cumplido, cumplí mi ciclo porque la juventud viene atrás de uno, toda en la vida va evolucionando de acuerdo a la época entonces eso lo marca a uno y la época que yo viví fue una y lo que vive la juventud de ahora es otra época”.

Sin embargo, invitó a que se siga brindando un amor incondicional a las madres como el que ellas mismas ofrecen y que ante todo se mantenga el cuidado y la protección hacia estos seres llenos de dulzura. “Es el símbolo de la vida de uno, es el ser más apreciado, más querido, que con mucho anhelo y mucho cariño cuida a sus hijos. Hay que quererlas toda la vida, es el ser más importante en la vida de uno”, sentenció.

Por Daniela Rincones Julio / EL PILÓN
daniela.rincones@elpilon.com.co

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