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“El momento más difícil para nosotros ya pasó”: secretaria de Salud del Atlántico

Alma Solano Sánchez, secretaria de Salud del Atlántico.

La secretaria de Salud del Atlántico, Alma Solano Sánchez, habló en exclusiva para El PILÓN acerca del manejo de la crisis pandémica que vivió el caribeño departamento y nuestra querida Barranquilla, donde se vivieron aciagos momentos con los más altos picos de contagios por la covid-19 en todo el país y las consecuentes pérdidas de vidas.

Revela cómo hicieron la capital de la costa y el departamento para lidiar con la letal enfermedad que ayer precisamente no registró una sola muerte por esta causa.

¿Cómo fue la evolución general del Atlántico y Barranquilla con el covid-19?

Al departamento del Atlántico ingresaron los primeros casos de covid-19 a través de viajeros que llegaron a Barranquilla procedentes de Europa y Estados Unidos, algunos directamente a través de nuestro aeropuerto internacional y otros por conexión vía Bogotá.

A partir de este momento se inician todas las acciones epidemiológicas y aislamientos correspondientes para disminuir el riesgo de mayores contagios, tuvimos un cumplimiento de la primera cuarentena lo que nos permitió poder organizar nuestra red de prestadores de servicios para la atención de los pacientes y además realizar las inversiones necesarias para que nuestro Laboratorio de Salud Pública pudiese procesar muestras de coronavirus (inicio operación el 2 de abril).

Para la cuarta semana del mes de mayo observamos un aumento de la velocidad de los casos como resultado de las festividades del día de la madre, además de la aparición de unos audios en redes sociales con información falsa sobre la enfermedad y las pruebas, todo esto y las difíciles condiciones socioeconómicas de nuestros habitantes hizo que muchos de ellos no pusiesen seguir en sus casas trayendo como consecuencia un aumento en el número de casos.

En nuestras proyecciones de casos teníamos establecido que para la tercera y cuarta semana del mes de junio tendríamos el primer pico de la enfermedad en nuestro territorio, y así sucedió efectivamente; sin embargo, los casos que se presentaron estuvieron por encima de lo esperado. Hoy ya estamos con una velocidad de contagio baja lo que se evidencia en la disminución del número de casos identificados, el número de pacientes hospitalizados y en el número de fallecidos, el momento más difícil para nosotros ya pasó.

Al iniciar en marzo la cuarentena nacional, Atlántico y Cesar en el registro de prestadores del Ministerio tenían la mayor dotación de camas de UCI por millón, ¿por qué no fue suficiente?

Hay una realidad que no podemos desconocer, podemos tener todas las camas de cuidado intensivo del mundo, pero si no asumimos como ciudadanos, como comunidad y como sociedad que cuando usamos tapabocas, guardamos la distancia y nos lavamos las manos nos protegemos a nosotros y a los demás, nunca alcanzaran esas camas de UCI.

Para cubrir las necesidades de la pandemia el departamento del Atlántico incluido Barranquilla aumentó su capacidad hospitalaria con más de 200 nuevas camas de cuidado intensivo y gracias a este gran esfuerzo se pudieron cubrir las necesidades durante el momento más crítico; sin embargo, tuvimos situaciones muy difíciles, muchos pacientes llegaron tarde a las instituciones de salud por temores infundados a partir de noticias falsas y negación de la enfermedad, cuando llegaban a los servicios de urgencias su grave estado de salud no dio tiempo para que fuesen trasladados a unidades de cuidado intensivo aun teniendo disponibilidad, además no podemos olvidar que este virus no tiene tratamiento y un número importante de adultos mayores de 60 años han fallecido en las UCIs por complicaciones agravadas por enfermedades preexistentes.

Nos duele mucho el número de fallecidos que hemos tenido durante esta pandemia. Estamos convencidos de que solo disminuyendo el contagio a partir del distanciamiento y el uso de tapabocas es que podemos ganarle la batalla al virus, lo ideal es que las personas no lleguen a estas unidades, lo que necesitamos es que no se infecten las personas con mayor riesgo de complicaciones.

¿Cómo se prepararon, que elementos no previstos los sorprendieron?

Nos preparamos en varios frentes, primero garantizando una articulación permanente entre la gobernación y todos los municipios del Atlántico  generando una única estrategia para el manejo de la pandemia  de forma coordinada teniendo en cuenta las realidades de cada municipio, fortalecimos primero todo nuestro equipo de vigilancia epidemiológica para poder hacer la identificación temprana de casos y el seguimiento de contactos, en una alianza con la Universidad del Norte hicimos las acciones e inversiones necesarias para adecuar nuestro Laboratorio de Salud Pública para el procesamiento  de las pruebas de covid-19, teniendo hoy capacidad de 1900  pruebas diarias, definimos como nuestra principal red de atención nuestros hospitales públicos y realizamos inversiones en mantenimiento físico y de equipos, pagos de sueldos atrasados con aportes de la gobernación, y vinculación del personal necesario para cubrir las necesidades de la pandemia de tal forma que  conformamos nuestro centro especializado para la atención del coronavirus en la ESE CARI donde se habilitaron 45 camas de cuidados intensivos y 180 camas de hospitalización para atender a los pacientes que lo requirieran, se garantizaron ayudas humanitarias a las familias de más bajos recursos para que pudiesen guardar el aislamiento y definimos canales de comunicación con la comunidad a través de nuestro Centro de Telesalud donde pudimos intervenir muchos casos con atención domiciliaria toma de muestras y soporte psicológico. Ha sido fundamental el trabajo articulado con el sector privado para aunar esfuerzos y lograr cubrir muchas necesidades.

La sorpresa más grande en la pandemia fue que a pesar de haber un gran despliegue en todos los medios de comunicación nacionales y locales sobre las medidas de autocuidado que debían llevar cada uno de los ciudadanos éstas no se aplicaban de manera generalizada, es por eso que iniciamos acciones educativas puerta a puerta de la mano con nuestros hospitales locales y las secretarías de Salud municipales para que la comunidad identificara verdaderamente el riesgo al que se ven expuestos al no utilizar los elementos y las medidas de protección. En este proceso entregamos un millón setecientos mil tapabocas de tela para el uso de la comunidad.

¿Tuvieron errores o subestimaron algunos aspectos del problema, cómo pudieron superarlos?

Sobre esta pandemia nadie en el mundo tenía el conocimiento absoluto, la agenda la pone el virus no nosotros y cada día tenemos que ir observando y generando nuevas acciones. Pienso que aún no podemos decir si algunas de nuestras medidas han sido equivocadas, estamos en plena bajada de nuestro primer pico por lo tanto pienso que es muy prematuro. Lo que sí pudimos comprobar directamente es que la necesidad de nuestros habitantes, la informalidad, las condiciones de sus viviendas y el hacinamiento en que viven fue uno de los factores más importantes para el aumento en la velocidad de contagio y solo con ayudas económicas o humanitarias es que podemos lograr que esas personas guarden los aislamientos, entregamos muchas ayudas, 420 mil ayudas humanitarias, ayudas económicas a mototaxistas, mercados a las familias con casos positivos, pero como sabemos las necesidades son muy grandes.

¿Qué respuesta ciudadana encontraron y de qué forma todas las fuerzas, grupos y actores de la sociedad participaron en la superación del problema?

El liderazgo de nuestra gobernadora Elsa Noguera ha sido fundamental para convocar a todas las fuerzas vivas del Atlántico en un solo propósito: la lucha contra el único enemigo que es el coronavirus. En este sentido nuestra gobernadora ha liderado mesas permanentes con diferentes actores políticos, religiosos, empresarios y comunidad en general primero socializando las estrategias y escuchando sugerencias y aportes para mejorarla y segundo articularlos en único discurso en beneficio de los atlanticenses.

El sector privado ha sido un gran aliado en este proceso aportando conocimiento, dinero y equipos médicos para poder mitigar los efectos del virus en las comunidades, además con los líderes de diferentes religiones conseguimos que el mensaje del autocuidado fuese llevado a todos los sectores de la comunidad, y la articulación con la bancada de senadores y representantes del Atlántico como un solo grupo, se pudo gestionar con el Gobierno nacional mayor apoyo para las estrategias locales. Ese trabajo en equipo sumando fuerzas ha sido primordial para la gestión de la pandemia.

¿Cómo fueron superando la dotación de las UCIs, el personal especializado, los insumos?

Cuando construimos nuestro plan de acción para la estrategia contemplamos esas necesidades. Mediante una convocatoria realizada en el mes de abril logramos invitar un número importante de profesionales y técnicos en salud dispuestos a trabajar directamente con pacientes con coronavirus, con este equipo de trabajo logramos cubrir las necesidades de los nuevos servicios que se abrieron.

En el caso de dotación de las UCIs contábamos con dotación importante en nuestros hospitales públicos que pudimos recuperar para poner en funcionamiento estas unidades, el Distrito de Barranquilla adquirió un número importante de ventiladores y el Gobierno nacional nos hizo entrega de otro tanto  para cubrir las necesidades de la ciudad y el departamento, y en cuanto a los insumos una de las mayores preocupaciones de la gobernadora era la protección de nuestro equipo de salud, es por eso que desde la gobernación se realizó la compra de elementos de protección personal para cubrir en parte las necesidades de nuestros hospitales públicos y además a partir de donaciones del sector privado y del Gobierno nacional hemos podido cumplir con  las necesidades de insumos.


Una de las estrategias en Barranquilla y el Atlántico fue buscar a los contagiados calle a calle y casa a casa.

El aspecto del procesamiento rápido y masivo de las muestras tomadas a la población se dice es vital. ¿Cómo acelerarlas, qué experiencia tuvieron, hicieron los test rápidos de manera sistemática?

La única forma de acelerar el procesamiento de las muestras de PCR es contar con la automatización del proceso en su totalidad, los procesos manuales retrasan el procesamiento de manera importante. El Laboratorio de Salud Pública del Atlántico contaba con un robot para la extracción, pero no se tenía disponibilidad de reactivos para ese equipo así que iniciamos con procesamiento manual donde lográbamos diariamente procesar 150 muestras máximo, una vez conseguimos esos reactivos pasamos a procesar 1000 muestras diarias y hoy gracias al aporte de la fundación Mario Santo Domingo contamos con un segundo equipo de extracción que nos permite procesar 900 muestras más al día.

Las pruebas rápidas muestran si el paciente ha estado en contacto con el virus pero no nos dicen que sí tiene el virus en la actualidad, por lo tanto no sirven para hacer diagnóstico temprano y ejercer las acciones de aislamiento que se requieren para disminuir el riesgo de contagio, vamos a utilizar esas pruebas para hacer estudios de prevalencia de la enfermedad pero no la hemos usado masivamente como diagnóstico porque consideramos que para ese fin no son útiles.

¿Cómo controlaban el volumen diario, nivel, ritmo y calidad del procesamiento de las EPS?

Ese control al principio fue imposible. Las EPS por exigencia de la Supersalud se lanzaron a hacer pruebas sin coordinación con las diferentes alcaldías, lo que genero algún caos por los resultados y el cumplimiento de las medidas de aislamiento en los pacientes positivos. Solo con intervención de la Supersalud y múltiples reuniones con las diferentes EPS logramos la coordinación que necesitaba, pero el arranque fue muy complicado. Aún seguimos con el problema de la oportunidad en los resultados, en los momentos del pico fue el mayor lunar dentro del proceso, si bien hoy han mejorado un poco aún sigue siendo mayor a 4 días que es el ideal. En cuanto a la calidad del procesamiento confiamos en los laboratorios avalados por el INS y realizamos monitoreo a los laboratorios ubicados en Barranquilla.

¿Lograron algún nivel satisfactorio de compromisos de las EPS y las IPS, cómo se comportaron las del régimen contributivo y subsidiado, cómo las prestadoras de la red pública y privada?

En este momento el trabajo con las EPS se está haciendo de forma coordinada. En cuanto a la red de prestadores desde el mes de marzo se definió la coordinación  de las remisiones de los pacientes a través del Centro Regulador de Urgencias de la Gobernación (CRUED)  de tal forma que desde ahí se define, aun hoy, hacia dónde se traslada un paciente sospechoso o confirmado de covid-19; no importa si la IPS que recibe tiene o no contrato con la EPS estas deben autorizar y pagar esa atención. Y con los hospitales locales organizamos la atención a los mayores de 60 años que residan en cada municipio entregándole a cada hospital oxímetros y medicamentos para la atención de esta población.

En estas crisis no sólo se debe contar con buena y oportuna información para tomar decisiones acertadas pero también debe informase muy bien a la población, ¿cómo hicieron lo uno y lo otro?

Desde la gobernación elaboramos un boletín diario con la información de casos totales y discriminados por municipio, este boletín es publicado en nuestra página web y además es enviado a cada una de las secretarías de salud municipales para la socialización con la comunidad, igualmente presentamos información de la situación de cada municipio en las redes sociales y con las emisoras comunitarias.

¿Hay algunas experiencias creativas e innovadoras que pudieran explicar?

La experiencia del trabajo realizado con los mototaxistas pienso que es muy importante, se realizaron tamizajes de este grupo poblacional y encontramos un porcentaje importante de infectados por lo tanto era fundamental para el cuidado de estas personas y de la comunidad en general el aislamiento de esta población, por lo anterior la gobernadora definió la entrega quincenal de una ayuda económica para que estos pudiesen guardar el aislamiento en el momento más crítico de la pandemia, lo que nos permitió con otras medidas disminuir la velocidad de contagio en los municipios donde se tenía mayor número de estas personas. Pienso que ha sido clave analizar cada municipio de manera individual y sobre eso realizar acciones diferenciadas de acuerdo a sus características.

¿Si el índice de informalidad es mayor en el Cesar y La Guajira que en el Atlántico, cómo asegurar que la persona no salga a la calle a buscar su ingreso?

Consideramos que una forma muy importante es garantizando algún ingreso o ayuda para esta población, el Gobierno nacional ha hecho unos esfuerzos muy importantes en los programas existentes y en el de ingreso solidario, pero es necesario también un esfuerzo local, así lo hicimos en el Atlántico priorizando la población que estaba por fuera de los beneficios nacionales con mayor vulnerabilidad.

¿Cómo fue la estrategia y la secuencia de las cuarentenas, picos y cédula o géneros o toques de queda y flexibilidades adoptadas?

La gobernadora tenía claro que no podíamos generar una cuarentena estricta nuevamente, así que en coordinación con cada una de las alcaldías se generaron desde el mes de mayo toques de queda los fines de semana con ley seca, toques de queda desde las 8 de la noche entre semana, pico y cédula en cada municipio, restricciones en la venta de alcohol, restricción de parrillero en moto, manteniendo en todos los casos las excepciones establecidas por el Gobierno nacional.

¿Qué se podría aplicar en un contexto como los de La Guajira y el Cesar?

Lo más importante al momento de tomar estas medidas es poder hacer que se cumplan, por eso generalizar no es tan fácil, mi recomendación respetuosa es que se analice el contexto de cada municipio y departamento y de manera coordinada se tomen las medidas  de acuerdo a las características de cada población. En el caso del Atlántico la gobernadora solicitó apoyo adicional al Ejército y la Policía para el cumplimiento de los toques de queda y hubo momentos con diferentes picos y cédula en cada municipio.

¿Cómo nos podría ayudar a las autoridades sectoriales de salud de la región?

Desde la Gobernación del Atlántico estamos dispuestos a apoyarlos en lo que podamos, ponemos a disposición nuestra red prestadora para la atención de pacientes en caso de ser necesario, y además el haber pasado ya por el momento más difícil nos ha dejado algunas enseñanzas que podrían serles útiles, somos una sola región y debemos apoyarnos entre todos. Personalmente tengo un afecto especial por estos departamentos, mis padres y mis ancestros son guajiros, provincianos, así que con mayor razón y con el corazón estamos dispuestos a apoyar.

¿Algunas recomendaciones especiales?

Tenemos que cuidarnos, usar tapabocas cada vez que salimos de casa, lavado de manos por lo menos 4 veces al día y el distanciamiento entre las personas es la forma más segura de no contagiarnos ni contagiar a nuestros seres queridos; si volvemos esto un hábito vamos a poder controlar esta pandemia.

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