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Se puso de moda: víctimas de hurtos no denuncian

La inseguridad ¿percepción o realidad? Con este informe que hoy publicamos se pretende mostrar el panorama que vive la ciudad en el tema de seguridad e inseguridad.

Cada actor tiene su concepto al respecto. Mientras Fenalco percibe que ha disminuido la inseguridad en el sector comercial y el comandante de la Policía Nacional en el Cesar asegura que es un tema más de percepción, la ciudadanía se siente insegura, tal como lo demuestran las cifras que ampliamente contiene este informe de acuerdo con la Encuesta de Percepción Ciudadana del Programa ‘Valledupar Como Vamos’.

Las cifras de esta Encuesta demuestran que las personas en Valledupar se sienten inseguras, pero al cruzar esta información con la que llevan las autoridades, se presenta un desfase.

¿Y dónde radica la diferencia de criterios? Realmente el asunto es de acceso a la justicia. Las víctimas de diferentes delitos prefieren no denunciar ante la justicia por diferentes motivos: el primero es que no confían en las autoridades y el segundo es el mal servicio del sistema judicial. 

EL PILÓN ha conocido casos de víctimas de hurtos de celulares, el delito más común, que demoran hasta dos días para que le reciban la denuncia en la Unidad de Reacción Inmediata-URI- o en la Inspección Central Permanente de la Policía.

Los turnos para poner un denuncio son controlados diariamente, el personal no es suficiente y las instalaciones son hacinadas. Una ciudad como Valledupar, con más de 450 mil habitantes, le quedó pequeña a las instancias judiciales que reciben las denuncias.

Si los vallenatos denunciaran más sus casos, otra cosa sería. La percepción y la realidad estarían más sintonizadas, porque no se puede decir que las cosas están bien, cuando se observa a una ciudad encerrada en sus casas después de las 8:00 de la noche.

Ya la costumbre de sentarse en las puertas de las casas se ha ido perdiendo por temor a que aparezcan los hombres en motos que van atracando a mano armado al que se encuentren a su paso.

Existe un ejemplo que  ha ayudado mucho en las grandes ciudades colombianas, como Bogotá, que con expertos nacionales e internacionales trabaja desde el 2008 en una alianza Alcaldía y Cámara de Comercio, para analizar las perspectivas y enfoques sobre seguridad ciudadana, cuyos insumos le han servido para implementar políticas públicas, en el entendido de que las encuestas de percepción y victimización son consideradas una herramienta de investigación, que contribuye a estudiar la criminalidad en contextos urbanos desde una perspectiva integral y multicausal. 

La información que recogen permite establecer los factores subjetivos que complementan las cifras oficiales de criminalidad y los distintos aspectos que afectan la seguridad: la sensación de seguridad que construye el individuo en escenarios en los cuales desarrolla su vida cotidiana (espacio público, transporte, barrio), datos que sirven para complementar la información oficial producto de la denuncia ciudadana y el seguimiento a los casos en el sistema judicial. ¿Podrá pasar esto en Valledupar?

Categories: Editorial
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