X

¿Regalías en el lugar equivocado?

Los millonarios recursos de regalías que llegan al departamento del Cesar parece que están como dice el comercial de televisión de una entidad financiera: en el lugar equivocado. Según el juicioso estudio y análisis que hizo el investigador socioeconómico Fernando Herrera Araujo, las inversiones hasta ahora hechas no impactan en nada los indicadores de pobreza, pues el departamento sigue entre los más pobres del país, tanto que Valledupar, su capital, es la tercera ciudad más pobre, después de Quibdó y Riohacha.

Las cifras sobre el impacto de las regalías las hizo el experto en el conversatorio organizado por el diario EL PILÓN, con el apoyo de la empresa Drummond, la Fundación Universitaria del Área Andina y la Fundación Carboandes, donde dejó claro que las Regalías no hacen la diferencia en cuanto a Desarrollo Humano, que la priorización de la inversión de estos recursos deja mucho que desear, que la gestión administrativa de los municipios es sumamente deficiente, lo que se refleja en la ejecución de proyectos que no son prioritarios para disminuir pobreza y mejorar calidad de vida.

Entre el 2012 y 2016, la Gobernación del Cesar ha ejecutado 37 proyectos con valores superiores a $5.000 millones y 67 entre $ 1.000 y $ 5.000 millones. Cosa diferente ocurre en los cinco municipios mineros, que también han ejecutado proyectos de más de $ 5.000 millones, pero en menor proporción: La Jagua de Ibirico, 11; Chiriguaná, 6; Becerril, 6; Codazzi, uno, y El Paso ni uno. ¿Cómo se explica que en Chiriguaná en más de una década han invertido cerca de 70 mil millones en acueducto y aun la población no cuente con agua potable? Ni qué decir de las millonarias inversiones en adecuaciones de cementerios.

Es este el panorama que hace concluir que los gobernantes con los que ha contado el Cesar desde que recibe regalías no han sido coherentes entre las necesidades de la población y las inversiones que priorizan.
Por eso es importante replicar las recomendaciones que quedaron al final del conversatorio, no solo para los gobernantes, sino para los organismos de control y la ciudadanía: Priorizar mejor la inversión social, manejarla con transparencia, capacitar a funcionarios municipales y departamentales, hacer más presión social desde la sociedad civil para priorizar mejor la inversión social, divulgar vía indicadores e información precisa los avances o retrocesos sociales y dar a conocer las buenas prácticas en gestión.

Si no se endereza el camino para estar en el lugar indicado, entonces tendrá la razón los sectores que hablan de que existe la “maldición de los recursos naturales para el Cesar”.

Categories: Editorial
Periodista: