En carta enviada a este medio, el ex procurador General de la Nación, Edgardo Maya Villazón, señaló que nunca utilizó su cargo de procurador para impedir que la gobernación ejecutara la nueva vía Valledupar –La Paz y manifestó que no se opone a la construcción de dicha carretera.
En una comunicación que tiene como objetivo sentar su posición frente al informe publicado por El Pilón el pasado martes, titulado “La talanquera de la vía Valledupar- La Paz”, Edgardo Maya Villazón señala que se dirige a este rotativo “con el único propósito de desmentir categóricamente cada una de las imputaciones plasmadas allí en mi contra, sobre unas acciones que como Procurador jamás realicé por cuanto no se compaginan con las actuaciones que he llevado acabo en mi vida pública y privada de manera directa y con carácter, asumiendo las consecuencias y responsabilidades que como servidor público y ciudadano me han podido sobrevenir”.
En primer término, dice el ex procurador que “después de leer la información me pregunto en qué mente con mediana inteligencia se puede concebir que una de las formas más comunes y casi mágica de multiplicar el valor de un terreno de manera geométrica, cual es la construcción de una vía pública de alto tránsito en unos predios privados, vaya a ser rechazada por sus propietarios, cuando unas áreas rurales que normalmente se valoran en el comercio por hectárea pasan a cotizarse por metro cuadrado como producto del impacto de una vía que se proyecta sea construida por el Estado, como esta a la cual se refiere la publicación, la que comunicará, cuando sea una realidad, a dos grandes poblaciones en una distancia relativamente corta, siendo el caso de dos polos en desarrollo como son Valledupar y La Paz, los cuales desde hace mas de 50 años vienen con un crecimiento poblacional y físico fuera de lo común.
Por ejemplo Valledupar, que según datos del DANE, desde la creación del departamento a la fecha se ha multiplicado en ocho veces el número de sus habitantes. Esta fue la razón que tuvimos para autorizar de manera inmediata, hace 33 años a la firma HB Estructuras Metálicas , para la construcción e instalación en nuestros predios del puente, solitario desde esa época, sobre el río Cesar y mucho antes de recibir el pago de la indemnización, la cual no objetamos, por la ocupación que de los terrenos cuando se construya la vía y por la suma y en la fecha que indica la publicación, debido a la expectativa de valorización que nos producía su realización.
“Es falso que hay utilizado el cargo de procurador”
El exjefe del Ministerio Público expresa que “es totalmente falso que haya utilizado el cargo que para entonces desempeñaba, cual fue el de Procurador General de la Nación, para impedir que el gobernador encargado del Cesar por el Presidente de la República, para reemplazar temporalmente por el término de 90 días debido a la orden de suspensión proferida en el mes de marzo del año 2003 por la Procuraduría, producto de un proceso disciplinario, que se le adelantaba a quien desempeñaba dicha posición por voluntad popular.
Término de suspensión que luego se prorrogó, si mal no estoy por otros 90 días más, llegando hasta el mes de septiembre cuando se materializó la destitución del titular del cargo, la cual se encuentra incólume, motivo por el cual fue designado el gobernador encargado para desempeñar dichas funciones hasta comienzos de diciembre, cuando tomaría posesión el nuevo gobernador elegido para dicho puesto, la cual veo registrada en una gráfica de la edición de EL PILON, de diciembre 2 de 2003”.
Según lo anotado por Maya Villazón, la anterior referencia histórica se hace porque “solo hasta ese mes de septiembre tuvo conocimiento la Procuraduría General de la Nación, por unas quejas que llegaron desde Valledupar, entre ellas una suscrita por mas de 20 respetables Ingenieros, residentes en el Cesar, en su condición de miembros de la Sociedad Colombiana de Ingenieros , Capitulo de Valledupar, los cuales formulaban serios interrogantes sobre la improvisación, premura y en su sabiduría de la inconveniencia del cometido frente a otras necesidades más apremiantes de los habitantes del Cesar, de un proyecto de construcción de una vía que se haría con el presupuesto del departamento entre las ciudades de Valledupar y La Paz.
Lo primero que advertí, ante estas denuncias, fue el conflicto de intereses en que me encontraba incurso, lo cual me impedía legalmente conocer de las quejas formuladas por cuanto tenía plena conciencia que mas del 50 por ciento de la obra se llevaría acabo en predios de familiares míos a los cuales me ligan vínculos de consanguinidad y afinidad, quienes serían sin duda grandes beneficiarios de esa importante vía. Y recordaba en esos momentos la injusticia de los críticos acérrimos de la administración del Presidente López Michelsen, quienes habían sido inclementes con su decisión de construir la vía al llano, los cuales todavía después de su muerte pregonan injustamente que la construcción de esa obra no la hizo para comunicar con el interior del país a la media Colombia que se encontraba aislada, sino que la hizo fue para beneficiar a uno de