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“Mejorar el servicio toma tiempo”: gerente general de Afinia

Gerente general de Afinia.

La energía eléctrica en el Caribe ha sido uno de los servicios básicos con mayores dificultades debido a la falta de inversión para el mantenimiento de las redes eléctricas, transformadores y centrales que surten de energía a los diferentes departamentos de la región. El Cesar no es ajeno a dicha situación debido a que en la mayoría de sus territorios la energía presenta fluctuaciones constantes, y un alto porcentaje de las líneas que llevan la energía a los diferentes municipios del departamento están deterioradas. 

En ese sentido, Javier Lastra, gerente General de Afinia, del grupo EPM, precisó que la empresa en lo corrido del año ha destinado $72.549 millones para mejorar el servicio a través de distintas obras como la Línea Salguero –La Paz 34,5 kv por un valor de $4.771 millones, Línea Copey – Bosconia por $5.755 millones, instalación de nuevos transformadores en Agustín Codazzi por $8.542 millones, entre otras construcciones. 

Así lo dio a conocer en medio de un conversatorio llamado ‘Charlas con Energía’, que se realizó en la ciudad de Cartagena con el propósito de informar las proyecciones de la empresa al 2030, los costos tarifarios, los alcances del plan de reducción de pérdidas que fue aprobado por la Comisión de Regulación de Energía y Gas, CREG, y como dicho plan será desarrollado en los departamentos del Cesar, Sucre, Magdalena, Bolívar y Córdoba. 

Precisó que entre los seis departamentos hay 1.593.866 usuarios que estarán sujetos al nuevo costo unitario. De manera específica en el Cesar, en el último mes, el precio por kilovatio-hora subió 0,9 % para los usuarios del mercado regulado. Lastra aseveró que el incremento del costo unitario lo harán mensualmente y la aplicación del mismo no afectará los subsidios. 

Sobre las jornadas de reparación que realizan constantemente los técnicos operarios en los diferentes departamentos, y que incluso con ellas se siguen presentando fallas en el servicio, manifestó que son necesarias dichas intervenciones porque los sistemas eléctricos de un alto porcentaje de municipios están deteriorados y necesitan ser intervenidos para que el servicio sea continuo. 

“Muchos preguntan cuándo se mejorará el servicio porque se están haciendo múltiples inversiones, y en algunas partes se sigue yendo la luz. Esto toma tiempo, esto no es una inversión en infraestructura que se resuelva en poco tiempo. Habrá más inversiones para subsanar esas dificultades en los próximos 10 años porque son 134 municipios los que hay que intervenir”, comentó Lastra. 

En ese orden de ideas, señaló que están estudiando la posible compra de subestaciones móviles y cables que les permitan hacer conexiones para que no tengan que suspender el servicio mientras realizan labores de mantenimiento.

LA PÉRDIDA DE LA ENERGÍA 

De acuerdo con Lastra, a corte de octubre han aumentado las brigadas de atención en un 35 %, lo cual se refiere a que se pasó de 127 a 172. Así mismo, aumentaron el número de transformadores en un 36 %, kilómetros de podas técnicas en un 30% y en un 59 % aumentaron los circuitos recorridos en la red con termografías.  

Así como también han subido las acciones positivas para el mejoramiento del servicio también ha aumentado el porcentaje de pérdida de energía, el cual hasta la fecha es del 28 %. Dicho aumento propició la puesta en marcha del nuevo plan de reconocimiento de pérdidas de energía que tiene como propósito recuperar ese porcentaje que se pierde por redes y conexiones ilegales. Puntualizó que el Caribe es una de las zonas del país donde hay mayor pérdida de energía, por lo que se incrementa el costo del servicio y la deben pagar los usuarios que sí cancelan sus facturas. 

Manifestó que en la medida que el robo de la energía disminuya, el valor del kilovatio-hora también disminuirá. Precisó que en el Cesar hay 252.613 usuarios a los que esperan brindarle un mejor servicio en los próximos años, debido a que las inversiones aumentarán hasta terminar de intervenir y reparar todas las fallas infraestructurales del sistema. 

En ese sentido, esperan reducir la pérdida de energía en el 2025 al 20 % y en el 2030  al 13 %. 

Namieh Baute Barrios / EL PILÓN.

Periodista: