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Luego de la tragedia, los árboles están en la agenda

Foto: Sergio Mcgreen.

Una tragedia fue la encargada de poner sobre la mesa nuevamente el tema de los árboles en Valledupar. Una ‘papa caliente’ que explotó y que pone a revisar las políticas y acciones que se han realizado en la ciudad en este tema.

Son más de 70.000 árboles en el espacio público que hay en Valledupar. Un orgullo para una de las ciudades más arborizadas de Colombia pero también un reto porque muchos de esos árboles están enfermos o tienen problemas en su equilibrio. Cifras oficiales hablan de que entre el 25 % y 40 % están enfermos.

Aunque se cree que el principal enemigo de los árboles es el comején, según Miguel Ángel Sierra, ambientalista, el peor enemigo es el hombre. “Toca cambiar el chip de que el comején llega y destruye el árbol, no, no es así. El comején hace el juego del chulo: llega cuando ve que algo ya está enfermo. Y, ¿quiénes enferman al árbol? Los humanos, que son el peor enemigo”, afirmó el ambientalista.

¿Cómo se enferma un árbol? Según los expertos, con el uso de herramientas oxidadas para la poda o arreglo, además del corte de su raíz. En ese sentido, hay árboles en Valledupar que tienen más de 30 o 50 años y que han sufrido daños que terminan en la tragedia que conmovió a la ciudad: la caída de un caucho sobre una camioneta en la que permanecía su propietario.

EL VACÍO QUE COMPLICA EL TRABAJO EN VALLEDUPAR

En el municipio de Valledupar no hay una entidad encargada específicamente del tratamiento fitosanitario y nutricional de los árboles, aseguraron varias fuentes. Pero sí existe un responsable: la Alcaldía Municipal, así lo determina la ley y el ‘Plan de manejo de arbolado urbano de la ciudad de Valledupar’, PMAU, elaborado por la propia administración local y otras entidades.

Allí se reseña que es la máxima autoridad municipal la encargada de “desarrollar actividades de protección y salvaguardar de los elementos naturales del espacio público, elaboración e implementación de políticas en materia ambiental y control policivo a conductas que atenten contra el medio ambiente”.

Igualmente, en el Decreto 1076 de 2015 se define que “corresponde a las corporaciones, a las autoridades ambientales de los grandes centros urbanos y a las entidades territoriales, ejercer las funciones de control y vigilancia”.

En este caso, se habla de Corpocesar y la Alcaldía Municipal. “En la ley está claro a quién le corresponde: el municipio es el responsable de los árboles, de hacer el mantenimiento. La autoridad es otra cosa, para los municipios de menos de 100 mil habitantes, en este caso Corpocesar. Ser la autoridad es diferente a ser el responsable. La autoridad es la que le corresponde que las cosas se hagan bien y el responsable el que debe hacerlas”, manifestó Carlos Llanos, ingeniero forestal.

No obstante, la tragedia de la semana relució una debilidad ya detectada: la desarticulación interinstitucional frente al tratamiento del 40 % de los árboles que se encuentran enfermos. Corpocesar, Alcaldía de Valledupar, Gobernación del Cesar, Aseo del Norte, Electrícaribe, en todas estas organizaciones la debilidad fue la misma, según determinó hace dos años el mencionado ‘Plan de manejo de arbolado urbano de la ciudad de Valledupar’.

“Es fácil lavarse las manos, pero nosotros no evadimos nuestra responsabilidad”, fueron las palabras de Jorge Maestre, jefe de la Oficina Asesora de Planeación. Es que según las otras entidades la mayor responsabilidad recae sobre el municipio.

En ese sentido, Valledupar sufre lo que muchos creen, un vacío en la parte de atención a los árboles. Electrícaribe dice que solo tiene bajo su responsabilidad los 22.000 árboles que comprometen las redes eléctricas. “Nosotros tenemos un permiso que es entregado por la Corporación y ese permiso es de poda. Por ejemplo, hay una rama, la cortamos y a esa rama hay que echarle un cicatrizante para que no se pudra, y listo”, aseveró el gerente regional de Electrícaribe, Jorge Rivero.

Aunque según el gerente no tienen registro de daños producidos por las podas que la empresa de energía realiza, tanto a Electricaribe, como a Aseo del Norte y a las empresas de alumbrado público en el Plan de Arbolado se les endilga debilidades como las de “desarrollar acciones de poda en el marco de la ley, muchas veces sin los criterios técnicos adecuados”. Y según los ambientalistas, allí nacen los males de los árboles.

“Muchas personas a la hora de construir cortan la raíz de un árbol. Pero eso no quiere decir que el árbol se enferme enseguida, a veces el proceso puede durar 15 a 20 años, es cuando suceden esas tragedias”, complementó el ingeniero Carlos Llanos.

“CON UN CENTAVO NO SE LLEGA A NINGÚN LUGAR”

En un análisis realizado hace años se encontró que entre el 16 % y 70 % de los árboles en parcelas se identificaron conflictos con andenes y redes públicas; el 23 % de árboles en segmentos presentan algún tipo de plaga o enfermedad y el 65 % en segmento presenta una cobertura impermeable alrededor de dichos árboles.

En el Plan donde se manejan todas estas cifras se determinó que se requieren $1.510.000.000 para desarrollar las estrategias planteadas y $300.000.000/año para desarrollar las actividades operativas de manejo, mantenimiento y siembra de árboles en Valledupar. Pero es muy poco o nada lo que se ha destinado para cumplir esos objetivos, según los expertos.

Contrario, desde la Alcaldía aseguran que en el año 2016 se inició un convenio entre Gobernación, Alcaldía y Corpocesar en el que municipio aportó 250 millones de pesos para una erradicación de árboles con problemas fitosanitarios.

Según un estudio de la Fundación Biosierra hay más de 1.000 árboles que generan riesgo. No necesariamente que estén a punto de caerse, es que también hay árboles que están en mal lugar, por ejemplo, árboles que pueden provocar accidentes.

“En comienzo nosotros los ciudadanos tenemos una responsabilidad de manejar nuestros arboles urbanos; el resto queda a cargo del papá del árbol que es el municipio. No es solo empezar a talar árboles, es poner a actuar el PMAU. Y no ponerlo a actuar de momento, porque con un centavo usted no llega a ninguna parte”, agregó el ambientalista Miguel Ángel Sierra.

¿RESPUESTA TEMPORAL O PROYECTO A LARGO PLAZO?

Desde la Alcaldía Municipal aseguran que han manifestado la disposición de hacer un aporte económico pero que sin la ayuda de otras entidades no es posible. Fue la tragedia de la semana pasada, además de poner el tema en la agenda, la responsable de reunir al Comité Interinstitucional encargado de implementar el Plan de arbolado, que fue creado el 13 de marzo de 2017.

La propuesta presentada por la Alcaldía le pide a la Gobernación, Corpocesar, empresas públicas, entre otros, que aporten económicamente para empezar a cumplir lo acordado en el mencionado Plan de arbolado. En sí, el propósito es crear una bolsa, un fondo con varios financiadores.

A mediano plazo, según las autoridades municipales, se realizará la erradicación de árboles secos y una siembra masiva de árboles una vez el fenómeno de El Niño vaya desapareciendo.

En conclusión, según señalan los expertos, aunque la debilidad se especificó hace dos años en el Plan de arbolado (desarticulación interinstitucional), fue hasta que ocurrió una tragedia que se decidió empezar a actuar.

DEIVIS CARO DAZA / EL PILÓN
defancaro1392@gmail.com

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