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Los papi – dependientes, un problema adulto

La falta de responsabilidad logra que los jóvenes se impulsen a independizarse de sus padres.

Carlos, a quien sólo llamaremos por su segundo nombre, con 23 años sigue viviendo bajo el mismo techo de sus padres y, no obstante, bajo su dependencia; tanto su mamá como papá aún continúan supliendo los gastos que el joven tiene. ¿Su excusa?, cursar octavo semestre de ingeniería electrónica en una institución de educación superior en Valledupar. Lo disfruta, así lo define: “Es una época que todo el mundo debe disfrutar, ya cuando uno se gradúa y consigue trabajo se independiza y eso, si acaso se va”, refiriéndose a poder conseguir una actividad laboral que ayude con esta decisión de formar un hogar independiente o, seguir bajo las comodidades de sus padres.

Estos jóvenes que dependen en muchos sentidos de sus progenitores son denominados ‘papi-dependendientes’ o en un tono más castizo, mantenidos. Sin duda, esta es una generación muy diferente a las de las abuelas; por ejemplo allí los jóvenes, al cumplir la mayoría de edad, tenían obligatoriamente que ayudar a sus padres a educar y cuidar de sus hermanos menores o en otra medida, decidían salir de las riendas de su casa asumiendo el papel de adultos prematuramente.

A la fecha, los hijos ‘papi – dependientes’ son muy comunes en los hogares que ya han dejado de ser representados por un núcleo tradicional (papá, mamá e hijos) sino que, hoy día, la madre o el padre asumen un rol como líderes únicos en la casa. Psicológicamente una respuesta a estar ‘bajo las cobijas de la mamá’ después de los 25 años es que “los hijos son los mayores demandantes en el mercado y para adquirir muchas de las cosas que encuentran necesitan de sus progenitores. Sin embargo, a pesar de todo lo que piden siempre falta”, comentó Katherine Romero Castilla, psicóloga.

Otras de las razones que identifica Romero Castilla es que los hijos desde pequeños identifican a uno de los dos padres como proveedor de elementos importantes dentro de casa: comida, pago de los recibos y una “fuente económica”. No enseñar a conseguir honradamente desde temprana edad las cosas logrará causar una crisis que conlleva a despertar el medio de independizarse, formando ‘papi – independientes’. Y lo mismo, según Katherine, “pasará en relaciones con amigos y parejas, incluso en entornos laborales donde para esa persona el otro sólo será una extensión del mismo. Siempre querrá todo”.

Otras señales

Para la trabajadora social Jimena Rodríguez, el “no aprender a respetar las decisiones de los jóvenes cuando estos comienzan a adquirir su carácter” puede aumentar el auge de la dependencia de los padres. “No dejarlos asumir las responsabilidades que con la edad van llegando sino, por el contrario, asumir nosotros como padres estas situaciones”, para Rodríguez, hará que el hijo llegue a una edad adulta sin tener la habilidad de enfrentarse al mundo.

Aunque con las nuevas conformaciones de familias, hablándose de mamás o papás cabeza de hogar, muchos de los hijos resuelven quedarse en casa para servir en esos momentos de compañía. Pero esta decisión “no debe ser motivo para que no aprendan de sus errores y conocer que tienen derecho a equivocarse pero a asumir también sus participación”, comentó la profesional.

Resaltó que al momento de notar ingresos económicos en el joven, se debe dejar claro que una de sus obligaciones es contribuir a los gastos del hogar. “No es recomendable que ellos no abran sus alas porque si no lo hacen, siempre estarán en casa”, sostuvo Jimena.

La norma

La Corte Constitucional en la Sentencia C-451 de 2005 decretó que los mayores de edad ‘hijos’, que se encuentren estudiando y dependiendo, económicamente de sus padres, no son autónomos para sostenerse; de ese modo, se reglamentó como derecho recibir alimentos e incluso acceder a pensiones de los padres. Según la sentencia, la experiencia en las personas es medida por un “referente cronológico” donde al cumplir la mayoría de edad la Corte espera que hayan terminado sus estudios, incluso universitarios.

De ese modo, en la Sentencia C-451 de 2005 se plasmó que: “En este sentido la edad de 25 años viene a ser un criterio razonable ya que para ese momento los hijos dependientes de sus padres cuenten, por lo general, con una profesión u oficio que les permite lograr su independencia económica y proveerse su propio sustento, motivo por el cual se encuentra justificada su exclusión como beneficiarios de la sustitución pensional, pues ya no se trata de una persona en condiciones de vulnerabilidad que por lo tanto necesite medidas de protección especial”.

EDUARDO MOSCOTE | EL PILÓN
eduardo.moscote@elpilon.com.co

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