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Los ‘cuellos de botella’ en la movilidad de Valledupar

La entrada a la ciudadela Don Alberto, a la altura del Batallón La Popa, es caótica y para la misma se espera una próxima intervención.

EL PILÓN hizo un recorrido por los sitios críticos de la movilidad en la ciudad para explicar en detalle las causas y las posibles soluciones para los embotellamientos.

El crecimiento paulatino que ha tenido Valledupar se ha visto reflejado en innumerables efectos que atraviesa hoy la ciudad como parte de su desarrollo. Con la mayor capacidad adquisitiva de gran porcentaje de los habitantes de esta capital, se ha incrementado el acceso a diversos bienes como los automóviles, al punto que existe un indicador de motorización bastante alto que evidencia que el número de vehículos por habitante está por encima del promedio nacional, según expresó el secretario de Tránsito y Transporte del municipio, Víctor Arismendy Arias.

Precisamente, la congestión vial que se evidencia en diferentes puntos de la ciudad de los Santos Reyes es muestra del caos que muchos conductores deben sobre llevar diariamente al salir a realizar sus labores. La avenida Sierra Nevada o la de los 450 años, las glorietas de la María Mulata, el Pedazo de Acordeón o La Pilonera Mayor así como las entradas a la ciudadela 450 años o el barrio Mareigua, tienen en las horas pico especialmente el alto flujo de carros y motos que se presenta en esta ciudad, situación provocada en gran parte por el alto número de vehículos particulares.

“A veces van a comprar una cosa en una tienda y salen en el carro o la moto a comprar, aquí a la gente ya no le gusta caminar, no le gusta hacer uso del transporte público y una de las consecuencias de ello es precisamente la mayor congestión vial”, apuntó el funcionario.
Carlos Vega, ingeniero civil quien tiene una maestría en ingeniería civil con énfasis en transporte, coincidió en cierto modo al comentar que la gente depende en demasía del automóvil sobre lo que se manejan unos temas de educación y cultura ciudadana que provocan que en esta ciudad el automóvil sea un estilo de vida.

Sin embargo, apuntó a que no hay alternativas para viajes en otros modos y que las personas que viven en alguno de estos sectores deben realizar desplazamientos largos que implican dos o tres kilómetros, por lo cual se ven obligados a hacer uso de vehículos motorizados que normalmente son particulares. “Las rutas de transporte público son deficientes y esto es una causa porque ante una vía congestionada se podría hacer en otros modos de transporte; transporte público, bicicleta, etc. Pero si no hay esas alternativas disponibles, nunca se va a usar, entonces siempre se va a propender por tener un auto para satisfacer las necesidades de movilización”, agregó Vega.

Identificando otros factores que causan estos embotellamientos, el secretario de Tránsito y Transporte se refirió a que permanece el turno partido con el que la gente sale a mediodía a sus casas y a las dos de la tarde vuelve a sus sitios de trabajo. “Todavía estamos en ese ciclo laboral y por eso se ve en las horas pico esa acumulación de vehículos”, expresó el funcionario.
Por su parte, Vega explicó que otra causa, por ejemplo en el caso de la avenida Sierra Nevada, es que existe un fenómeno de urbanización que está atado a que son viviendas que tienen un índice de motorización aceptable con lo que por lo menos se tienen uno o dos carros por vivienda.
Al tiempo argumentó que hay otro motivo para que se generen estos atascos es que la ciudad está sectorizada desde el punto de vista del uso del suelo. Así pues muchas actividades están concentradas en un solo punto, como lo es el centro de la ciudad donde está toda la actividad administrativa y financiera, algo que reconoció ha sido menos evidente en los últimos cinco años luego de la creación de los diferentes centros comerciales.
“Urbanísticamente nosotros estábamos acostumbrados a que las horas de entrada al colegio, horas de ir al banco, entradas al trabajo, eran las mismas y eso crea congestión”, sostuvo el docente, quien destacó también que esta filosofía ha ido cambiando un poco con el pasar de los años con lo cual ahora se trata de que los usos del suelo sean múltiples para que de esta manera en una sola zona haya colegios, parques, hospitales, viviendas y servicios tanto administrativos como financieros, de tal manera que los desplazamientos sean más cortos y la gente pueda ir a pie o que no los hagan en la misma zona de la ciudad.
De esto justamente son testigos quienes residen en estos sectores, ya que como declaró José Daniel Martínez, morador en el conjunto Las Margaritas, hay tanta congestión que han optado por recurrir a vías alternas. “Sabemos que al medio día y a las seis o siete de la noche evitamos los semáforos del Pedazo de Acordeón, el de Palmetto y el del Gimnasio del Norte (entrando por la glorieta de la Pilonera Mayor) porque son muy congestionados”, puntualizó.
Lo mismo sucede en las otras vías de la ciudad en las que igualmente se acumulan por varios minutos muchos vehículos a la espera de un lapso que les permita cruzar hacia sus destinos y en las que conductores como Camilo Avendaño, quien completa cuatro años como taxista, esperan que se tomen algunas alternativas como más semaforización y apertura de otras vías porque “se vuelve imposible pasar”.

¿QUÉ SE ESTÁ HACIENDO AL RESPECTO?

Para hacer frente a esta situación que se ve a lo largo y ancho de Valledupar se están aplicando ciertas estrategias que contrarresten las afectaciones que ocasionan estos trancones por la pérdida de tiempo, contaminación, ocupación de las vías, estrés, entre otras consecuencias que desencadenan.
Por parte de la Oficina de Planeación del municipio, Jorge Maestre, al frente de dicha sectorial, recordó que las vías que hoy se están construyendo como el acceso a los 450 años, la carrera 27, avenida Sierra Nevada, las ampliaciones de las glorietas, obedecen a una planificación previa que hace parte de las medidas que han tomado históricamente encaminadas al crecimiento de la malla vial y al mejoramiento.
“Tenemos un Plan de Ordenamiento Territorial aprobado en 2015 y en el que pretendemos al finalizar la administración entregar todas las recomendaciones al nuevo gobierno para que realice la revisión ordinaria del POT. Ahí se deben establecer claramente cuáles son las acciones que en materia de infraestructura vial deben realizarse”, acotó el funcionario. Sin embargo, precisó en que más vías no son la solución al problema de tráfico ni de transporte que existe en la ciudad porque como argumentó, está demostrado que hay un fenómeno conocido como demanda latente que sustenta el hecho de que una vez se construyen nuevas vías, estas se ven en un periodo determinado colapsadas.
El secretario de Tránsito y Transporte destacó que tiene identificados todos los puntos y en varios de ellos ya se tienen proyectos de infraestructura vial que en algunos casos ya se están ejecutando, como en la glorieta La Ceiba y otros que se van a hacer como en la glorieta de la María Mulata y la de los Gallos, “que son los tres puntos más conflictivos que se pretenden dejar solucionado en este 2019”.
También será objeto de adecuación el acceso de Don Alberto frente al Batallón La Popa, en el que se va a pavimentar una sola calzada con mejor infraestructura vial, ya que en la actualidad presenta muchos huecos, no tiene andenes y hay desnivel.
A pesar de esto, el docente Vega, señaló que para él en el caso de la avenida Sierran Nevada la semaforización está programada inadecuadamente por la duración que tienen sin tomar en cuenta el flujo, para lo que debería contar con una intersección moderna que actúe con el tráfico para que el semáforo se reprograme de acuerdo al tráfico de manera automática.
En la avenida 450 años enfatizó que debió haber sido resuelta la intersección, pero por el contrario abrieron la vía y la dejaron así con lo que se atrajo un volumen vehicular que con giros derechos e izquierdos aumentaron y congestionaron la vía.

SOLUCIONES

“La única forma de que disminuya la congestión vehicular es usando menos los vehículos y eso no se toma por decreto, no es por obligación, eso es con un uso más inteligente de los vehículos”, así de claro fue Arismendy Arias para referirse a una de las alternativas para sobre llevar esta problemática.
Como soluciones también apuntó a la inversión en infraestructura vial, el programa de cultura ciudadana para el respeto a las normas de tránsito y por último a la colaboración que brindan los guías y de agentes de tránsito, cuya capacidad operativa están aumentando.
Con relación al transporte público advirtió que se está trabajando para mejorar dicha oferta con nuevos buses, sobre lo que ya se han referido al anunciar la compra de alrededor de 100 buses que lleguen a reforzar la prestación del servicio público colectivo en la ciudad.
Para el docente Carlos Vega, es importante gestionar la red y los viajes de transporte, lo que representa en sus palabras “gestionar la infraestructura, aplicar ingeniería de tránsito a los sitios donde hay conflictos, diseñar vías con las capacidades ajustadas a lo que la gente requiere y con las soluciones geométricas que la demanda requiere”.
“Entonces aquí lo recomendable y a lo que le apuntan las ciudades sostenibles y modernas en Latinoamérica y Europa es a desincentivar el vehículo particular y fortalecer el servicio de transporte público y los modos no motorizados de transporte como lo es la bicicleta”, sugirió también el jefe de la Oficina de Planeación.

Daniela Rincones Julio / EL PILÓN
danielarinconesj@elpilon.com.co

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