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Los colores del reciclaje

Al sacar un producto del empaque plástico no se le ocurra arrojarlo al suelo y cuando tenga la caneca cerca asegúrese de que el recipiente sea azul, por el bien suyo y de las futuras generaciones, teniendo en cuenta que la producción de basuras a nivel mundial es desbordante y se requiere un manejo adecuado de las mismas.

El 30% de los residuos sólidos municipales corresponden a envases y empaques, según un análisis de impacto normativo desarrollado por el Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, en coordinación con la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico y el Departamento Nacional de Planeación. Este resultado llevó al Gobierno a reglamentar el uso racional de bolsas plásticas y a aplicar otras disposiciones, a través de la resolución 668 de 2016.

El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible reglamentará la distribución de bolsas de colores en función de los tipos de residuos sólidos y de esta forma incentiva la separación en la fuente. Así se conoció el pasado lunes durante la Conferencia Anual del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), evento que se realizó en Cartagena.

Esta nueva medida se adiciona a la resolución 668 de 2016, que busca promover el uso racional de bolsas plásticas y establece que a partir del 1° de enero de 2019 todos los distribuidores deberán empezar a entregar a los clientes que deseen adquirirlas voluntariamente en puntos de pago bolsas de tres colores: verde, azul y gris, que incluyan las siguientes leyendas de acuerdo con el tipo de color, así:
Bolsa verde: “Deposite aquí los residuos orgánicos aprovechables”.

Bolsa azul: “Deposite aquí los residuos aprovechables como plástico, vidrio, metales y multicapa”.
Bolsa gris: “Deposite aquí los residuos aprovechables de papel y cartón”.

Hay que socializar esta medida por las bolsas son fundamentales en el proceso de manejo adecuado de desechos; a pesar de servir para acopiar los inservibles también se convierten en desechos, pero con la ventaja de que pueden ser reincorporados al ciclo productivo.

Sin embargo, el 83 por ciento de los residuos sólidos domiciliarios que se generan van a los rellenos sanitarios, solo el 17 por ciento es recuperado por recicladores. Ante este panorama, el reto del Gobierno Nacional es lograr que a 2020 el país recicle un 20 por ciento de sus residuos hasta alcanzar el 50 por ciento en el año 2030.

En ese mismo sentido, de acuerdo con la Ley 1819 de 2016, los establecimientos comerciales que entreguen bolsas, cuya finalidad sea cargar o llevar productos vendidos a sus clientes, deben cobrar un impuesto de $20 por cada bolsa, para desestimular su consumo.

Lo que se busca a mediano y largo plazo es mejorar las condiciones de operación de los rellenos sanitarios y promover la separación en la fuente, garantizando un mayor aprovechamiento o tratamiento de residuos sólidos.

En el caso de Valledupar la empresa de aseo recolecta alrededor de 12 mil toneladas de basuras mensualmente y las cuatro cooperativas de reciclaje que funcionan legalmente en la ciudad acopian unas 50 toneladas de material aprovechable, evidenciando que en materia de reciclaje todavía hay mucha por hacer.

Para que realmente sean efectivas las medidas se requiere crear el hábito de reciclaje en la ciudadanía, pero no solo con directrices para el sector comercial y productivo; hay que trabajar con los niños y jóvenes en los colegios y universidades.

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