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La sierra

Hace pocos años, tal vez un lustro, tres distinguidas familias de esta ciudad se propusieron hacer lo que hace más de tres décadas hicimos unas 130 personas cuando creamos el Colegio Bilingüe como una Fundación sin ánimo de lucro que a la larga se volvió privado, pues una familia hábilmente se quedó con el y la manejan a su antojo sin rendirle cuentas a nadie.

Con sus propios recursos la familia Díaz Granados Castro, Castro Cabrales y Lacouture Pupo, en cabeza de Marle, resolvieron, casi que como reacción al mal manejo que se le venía dando al Bilingüe, que nunca fue ni es bilingüe, fundar un colegio y escogieron como nombre La Sierra para rendirle un homenaje a nuestra Sierra Nevada de Valledupar, el sitio más alto en el mundo al lado del mar.

Comenzaron en la vieja casona donde vivió el inolvidable y buen hombre Darío Carrillo, en la cuarta, con un número reducido de alumnos, casi todos salidos del Bilingüe y poco después escogieron un bello sitio en las faldas de la Nevada, entre el río Guatapurí y el arroyo Capitanejo, seguido del Seminario Juan Pablo II para desarrollar un gran proyecto educativo, casi al aire libre y sin contaminación, con amplias aulas, buenos escenarios deportivos, un lujoso grupo de profesores bilingües y extraordinarios en nuestra lengua, con terrenos suficientes para proyectarse como una universidad en el futuro.

Hoy La Sierra tiene más de 300 alumnos que reciben una rigurosa educación trilingüe (inglés, francés y español), con reconocimiento nacional que cursan hasta el noveno año, lo que quiere decir que muy pronto habrá bachilleres serranos en las mejores universidades del país y del mundo, dando lustre a esa Institución Educativa y a esta ciudad.

Ladrillo a ladrillo, pelo a pelo y pulso a pulso se está construyendo el que será, yo creo que ya es, el mejor colegio del Valle, que a diferencia de otro es sostenible y jamás han pedido una cuota extraordinaria a los padres de familia para terminar ese ambicioso proyecto educacional, ni lo pedirán, pues así lo tienen establecidos sus propietarios.

Cuando se va a La Sierra se siente un ambiente diferente al de la ciudad, allí todo es fresco y ambiental y el hermoso espectáculo de La Sierra Nevada de Valledupar le sirve de fondo para que todo el que allí vaya quede embelesado.

Felicitaciones a sus propietarios y a su cuerpo docente, muchos de ellos despedidos injustamente del Bilingüe, donde han tenido que indemnizarlos y no se reintegraron por dignidad, encontrando en La Sierra apoyo suficiente para culminar su ciclo docente.

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Señor Gerente del Terminal, qué hubo con el arreglo y ampliación de la vía de entrada a esas instalaciones. Eso no cuesta nada y significa mucho.

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Jose_Atuesta_Mindiola: