A un año de la implementación de las jornadas de limpieza y sensibilización promovidas por la alcaldía de Ernesto Orozco, la acequia de Álamos 2, ubicada en la comuna 3 de Valledupar, presenta un estado deplorable.
A pesar de los esfuerzos realizados por el gobierno local para mantener limpios los espacios públicos, la acumulación de basura y desechos orgánicos como residuos de los restaurantes aledaños genera preocupación entre los residentes.
“Pasar por allí es encontrarse con un triste panorama de basuras, muebles abandonados, icopor y bolsas de basura que debió recoger Aseo del Norte que terminan en boca de animales callejeros y luego vertidos sobre las aguas de la acequia”, dijo una habitante del sector.
La alcaldía había prometido no solo embellecer los espacios públicos, sino también fomentar un entorno más saludable y seguro para todos los habitantes. Sin embargo, los recientes reportes indican que la acumulación de residuos en la acequia ha generado problemas adicionales como malos olores, proliferación de insectos y, en tiempos de lluvia, rebosamiento del agua contaminada hacia las viviendas, lo que afecta la calidad de vida en el sector.
La intervención de hace un año incluyó limpieza en lugares como Balneario Hurtado, avenida Los Militares y la pista de BMX en Villa Dariana. Sin embargo, el impacto positivo de estas acciones parece haberse diluido con el tiempo. Los residentes del sector han notado que la falta de mantenimiento continuo y una estrategia efectiva para gestionar los desechos han contribuido al deterioro del entorno.
La situación actual de la acequia de Álamos 2 es un recordatorio claro de que las acciones puntuales no son suficientes; se necesita un compromiso continuo por parte tanto del gobierno como de la comunidad para lograr un cambio real y duradero.
Por Redacción EL PILÓN