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Julio Contreras: un genio de la caja y la guacharaca

Julio Contreras ha sido un apasionado por la música insignia de su región.

Entre un ramillete de madera, herramientas y maquinaria, en un barrio popular de la ciudad, vive Julio Cesar Contreras, un talentoso artista, quien ha dedicado la mayor parte de su vida a construir los instrumentos que representan a su tierra.

‘El loco’ genio de la caja, como fue bautizado por amigos y algunos conocidos, ha utilizado su talento para crear incalculables instrumentos de percusión como la caja y la guacharaca, que no solo le han permitido contribuir de manera activa a la industria musical y el folclor vallenato sino que además han sido una fuente de sustento en su familia.

Nacido en el Copey y desplazado por la violencia desde Pueblo Bello Cesar, Julio Contreras ha sido un apasionado por la música insignia de su región. 

La pasión que heredó de sus ancestros le ha traído glorías que muy pocas veces han sido reconocidas, pero que con su esfuerzo, disciplina y dedicación le han dejado la mayor de las satisfacciones.

“Este talento viene de sangre, aunque andaba en otras labores de trabajo siempre lleve la inquietud de la fábrica, del instrumento, hasta que un día decidí dedicarme a lo que sabía hacer que era la fabricación de los instrumentos de caja y guacharaca”, manifestó Contreras.

Siendo uno de los pioneros en la fabricación de estos instrumentos en la ciudad, Julio se ha dedicado estos últimos 10 años a magnificar el nombre del vallenato.

“Para mí fabricar estos instrumentos es la mayor felicidad que yo tengo, realmente no tengo palabras para describir lo que siento, cada vez que hago con mis manos un instrumento”, expresó el artista.

TRANSFORMANDO REALIDADES

La motivación más grande que ha tenido para fundar una fábrica de instrumentos es contribuir al folclor vallenato y replicarlo como un legado que permanezca a través del tiempo.

“Un día dije: bueno si yo toco el instrumento y lo hago, también debo dejar la semilla debo dejar esto para que quede en la historia y otros puedan aprender y en el proceso que he ido llevando la motivación que tengo, que toda la juventud aprenda a tocar y hacer un buen instrumento”, expresó el cajero.

Es entonces bajo esa premisa que Julio decide construir, en un camino de pocas posibilidades, una escuela que le garantice a los niños de un barrio estigmatizado por la sociedad, como lo es en el que vive, que sí existe otro camino en la vida y que hay infinidades de oportunidades que les garantizarán un mejor futuro.

“Aquí les enseño como se hace una caja, la historia de la caja, como se afina y como suena en una tarima”, contó emocionado ‘el loco, ese mismo que fabrica sueños para niños que ven, oyen y desean cambiar sus vidas a ritmo del poder transformador que tiene un instrumento del sincretismo vallenato.

Contreras, el copeyano desplazado por el conflicto, aseguró que la música puede contribuir de manera extraordinaria a la transformación de la sociedad.

Aunque ha recibido muy poco apoyo de entidades gubernamentales, Julio ha demostrado con tenacidad que su talento y su trabajo han engalanado a nivel nacional e internacional grandes escenarios musicales.

“Nunca he recibido apoyo, todo ha sido desde mi esfuerzo y el de mi familia porque precisamente aquí en Valledupar nunca he recibido una ayuda para crear esta fábrica de instrumentos, que al final viene siendo un aporte al folclor”, expresó Contreras en una especie de querella.

Sus hijos quienes han heredado de Julio la pasión por la música quieren continuar con el legado de su padre.

INNOVACIÓN 

Julio quien ha pasado durante toda la historia por todos los procesos de las cajas, reconoció que es un innovador innato, que aunque no estudió, supo sacarle el quite a muchos obstáculos de su vida y que se la ha jugado toda por ser un creador constante.

Tanto es su ingenio que la última caja que fabricó junto a otro percusionista, promete según él, ser todo un hit entre músicos cajistas de la región.

“Esta caja que es de madera cañaguate y arriba triple produce un sonido diferente, ya esto es lo último en la evolución de la caja”, expresó el artista.

SU INSPIRACIÓN

Emmanuel e Isaías, sus dos hijos, han sido la gran inspiración de Julio para continuar con este proyecto que quiere mantener durante mucho tiempo.

Sus hijos quienes han heredado de Julio la pasión por la música quieren continuar con el legado de su padre. Emmanuel e Isaías han participado en el Festival de la Leyenda Vallenata y han sido ganadores de varios premios.

Ambos han contribuido con el proyecto de su padre en la creación de los mismos instrumentos que han sido un aporte al folclor y el sustento de su familia.

“Para mí, nuestros instrumentos significan mucho, estamos muy orgullosos de mi papá, he sido ‘Rey Juvenil’ en la caja del Festival Vallenato gracias a lo que me ha enseñado mi padre; se lo he podido transmitir a los niños de acá de mi barrio y de otras regiones”, expresó, con orgullo, Emmanuel Contreras.

Por Melissa Valle

Melissavallesuarez@gmail.com

Categories: El Vallenato
Periodista: