X

En la instalación de la Asamblea, explicaciones con altura

La semana pasada fuimos testigos de la instalación de sesiones de la gobernadora Elvia Milena Sanjuán, la que usó un lenguaje político meloso y hábil para justificar sus primeros meses gestión.

De su intervención y de las preguntas que se le hicieron, por su contradictora la diputada Claudia Margarita Zuleta sobre el proyectado aumento del endeudamiento del departamento, la demora en la presentación a la Corporación del proyecto de Plan de Desarrollo, la excesiva confianza de la gobernación en los recursos de la Nación; y de la adición del Centro Cultural, mencionamos:

Existe un instrumento vigente que es el Pacto funcional Cesar-Guajira aún vigente, con la Nación, instrumento al que correctamente se le quiere extraer beneficio. Se manejaría un paquete de 1.3 billones en el cuatrienio; hemos en estas páginas editoriales propuesto que se adelanten las fases II del Plan Vial y del Plan de Infraestructura educativa para cerrar la brecha existente en educación departamental. La gobernadora está en esa tarea: el de aulas llegaría a $400.000 millones.

También de la PTAR dijo que la Nación promete financiarla a partir del 2025. Olvidó mencionar que no es propiamente para Valledupar sino para el Cesar: su estructural río y su ciénaga. También anunció $160.000 millones para 4 nuevos hospitales públicos. Sobre el endeudamiento lo ve viable, pero habla de unos modelos financieros de los que no se tiene aún conocimiento.

LA ALCALDÍA DEBE UNA EXPLICACIÓN

La Alcaldía de Valledupar debe una explicación a los casi 3.000 estudiantes de la zona urbana y rural y a sus padres que se benefician del transporte escolar para poder asistir a clase.

Si bien se debe aclarar que es ‘un chicharrón’ heredado de la anterior administración, que no lo dejó contratado, los actuales funcionarios no mostraron celeridad en su contratación y los estudiantes han completado casi 90 días sin transporte escolar.

Esto es un golpe a la lucha contra la deserción escolar. Si se pudiera realizar un estudio sobre cuántos estudiantes desertaron o fallaron a clases en estos tres primeros meses sin el contrato, los resultados no serían alentadores. Entendemos que los cambios de gobierno traen sus traumatismos, pero hay cosas que requieren esfuerzos extraordinarios.

Más allá de los cuestionamientos a la contratación, esperamos que este 11 de abril se adjudique el contrato y, si es posible, el próximo lunes 15 de abril el contratista inicie la operación. Igual tiene la experiencia suficiente y están preparados.

Además del transporte escolar, los colegios concesionados a la Diócesis de Valledupar no iniciaron las clases a tiempo. Propio de los empalmes de los nuevos, la Alcaldía no firmó el acuerdo a tiempo y más de 5.000 estudiantes estuvieron sin clases casi 2 semanas.

Luego, un grupo pequeño de madres protestaron frente a la Alcaldía porque sus hijos con discapacidad auditiva y visual no contaban con el apoyo de una traductora para recibir las clases. El mismo secretario de Educación, que lo vimos preocupado intentando mover las cosas, las atendió y se comprometió a firmar la resolución ese día. ‘Chicharrón’ resuelto.

Seguramente, en el segundo año habrá más experiencia y menos traumatismos. Porque estos no fueron pocos.

Categories: Editorial
Periodista: