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El homenaje que le faltaba a Jorge Oñate

En el mes de junio de 2017 escribí una columna que titulé ‘El año de Jorge Oñate’, y allí me atreví a realizar la siguiente afirmación: “Creo no equivocarme al afirmar que el homenaje que él espera y lo mismo sus seguidores es el que debe brindarle el Festival de la Leyenda Vallenata, que a mi juicio no debe posponerse más”.

Con gran beneplácito registramos hoy que la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata dio un importante viraje con respecto a una decisión que habían tomado el año anterior en el sentido de no volver a realizar homenajes, y que en adelante sólo se harían reconocimientos.

Pues bien, el próximo año, para la versión 53 del Festival de la Leyenda Vallenata, no solo tendremos un merecidísimo reconocimiento al compositor Rosendo Romero Ospino, sino que el Festival se hará en homenaje al ‘Jilguero de América’ Jorge Oñate, quien cumple más de cincuenta años de vida artística, ya homenajeado por eventos similares a lo largo y ancho del País; pero lo que realmente reclamábamos los amantes, defensores e impulsores del vallenato clásico es que a la primera voz del vallenato no podíamos dejarla por fuera de los homenajes del máximo evento de nuestra música.

Es muy importante en la vida reconocer los errores, y enmendarlos a la mayor brevedad posible, y esto es lo que ha hecho la junta directiva de la Fundación, cuyos miembros, luego de largas discusiones y disertaciones decidieron reversar su decisión inicial de no volver a hacer homenajes, y con lujo de detalles en la versión 2020 será Jorge Oñate el beneficiario directo de su decisión.

Si bien, no podemos decir que fue ‘El Jilguero de América’ el primer cantante independiente de la música vallenata, si podemos afirmar categóricamente que fue quien le dio estatus al canto vallenato. Fue Jorge Oñate el líder que les abrió el camino a ‘Poncho’ Zuleta, Silvio Brito, Armando Moscote, Fredy Peralta, Diomedes Díaz, Rafael Orozco, Adaníes Díaz, entre tantos otros.

La historia del folclor vallenato se dividió en dos a partir de la independencia entre quien tocaba el acordeón y quien vocalizaba, y ese liderazgo lo asumió Oñate en la agrupación de Los Hermanos López, y luego Tomás Alfonso en el grupo de Los Hermanos Zuleta, y así sucesivamente para llegar a esta época, donde en la mayoría de los casos el líder único es el cantante, y el acordeonero se ha convertido en un integrante más de la agrupación.

No se imaginan lo feliz que me siento con la decisión de la Fundación de homenajear a Jorge Oñate y otorgarle un reconocimiento a Rosendo Romero, dos de nuestros puntales e insignes baluartes, cuyo legado no podrán borrar de la historia del vallenato.

COLOFÓN: La Fundación Festival de la Leyenda Vallenata tiene que seguir por ese camino, y sin más dilaciones debe aceptar que no hay otro artista vallenato vivo que merezca más el próximo homenaje que el tres veces Rey del Festival, Alfredo de Jesús Gutiérrez Vital.

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