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El heredero del Festival Vallenato

El primer rey del Festival de la Leyenda Vallenata, Gilberto Alejandro Durán Díaz, coronado hace 52 años en la plaza Alfonso López, marcó con su talento no solo la historia del festival de acordeones más grande del mundo, que se realiza en Valledupar, sino que sembró en su tierra natal, el municipio de El Paso, notas y melodías que hoy dan frutos en otro gran certamen de música vallenata tradicional.

El Festival Pedazo de Acordeón, que evoca el nombre de una de sus canciones más insignes, nació 21 años después de la coronación de Alejo Durán y este abril realiza su trigésima primera versión. El certamen, declarado patrimonio nacional a través de la Ley 1860 del 1 de agosto de 2017, es un émulo del Festival de la Leyenda Vallenata, ganando reconocimiento a nivel nacional e internacional.

Con la mencionada ley, la Nación rinde homenaje a la vida y obra del juglar conocido como Alejo Durán, al cumplir los 100 años de su natalicio y se dictaron otras disposiciones, que en la medida que se vayan cumpliendo fortalecerán el Festival Pedazo Acordeón y al municipio de El Paso, en el centro del departamento del Cesar, el cual está impulsando su economía en torno a la historia de su hijo más insigne.

Debemos destacar que el desaparecido rey vallenato 1968 ya tiene su propia estampilla, la cual llegará a los 192 museos postales del mundo. El reconocimiento postal al negro grande de Colombia se realizó a través del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones y de Servicios Postales Nacionales 472.

“Consiste en una estampilla o sello de correo que inmortaliza la vida y obra del juglar, no solo a nivel nacional sino que cada estampilla llegará a los 192 museos postales del mundo en los países que forman parte de la unión postal universal” precisó Marta Luci Giraldo, jefe nacional de Filatelia.

Ayer, con la primera emisión de la estampilla homenaje a Alejo Durán, fue inaugurada la trigésima primera versión del festival de El Paso, que este año rinde homenaje póstumo a Eustorgio Flórez Mojica, uno de los responsables de que este evento se haya mantenido en el tiempo.

La invitación a los amantes de la música vallenata y a las entidades del Estado, responsables de la cultura, es a que rodeen este evento que esperamos siga creciendo como lo ha hecho el festival de Valledupar, y que en un futuro no muy lejano pueda impulsar a otros festivales, como ya lo está haciendo con el Festival de Tamboras que desde el año anterior también se realiza en la tierra del negro Alejo.

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