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El descuido de los recursos hídricos en Valledupar

Valledupar es privilegiada por contar con acequias y humedales que están dentro de la ciudad, pero no se les da importancia que se merecen.

Por Yelene Cuan Pertuz
redacción@elpilon.com.co

Para muchos el hecho de que pase una corriente de agua como acequia o arroyo, cerca de sus casas es un problema, pero para otros es uno de los privilegios de la naturaleza.

La Capital Mundial del Vallenato es premiada, según algunos ecologistas, porque cuenta con dos humedales reconocidos como son El Eneal y el de María Camila Sur, además de las acequias La Solución, Las Mercedes, la del acueducto, El Mamón, la Municipal conocida como la de Villazón y Los Quintero (que pasa por el sector de la Margen Derecha del Río Guatapurí), que atraviesan la ciudad y sirven para llevarles agua que son utilizadas como riego en fincas de la zona.

Lo lamentable de esta situación es que a esas acequias y hasta los manantiales, no se les da la importancia que se merecen y en sus corrientes son arrojados residuos sólidos que consisten en toda clase de basuras y además se vierten aguas negras producto de algunas viviendas que no tienen el servicio de alcantarillado.

Las aguas de las acequias, especialmente la que nace en el humedal El Eneal, que debería tener este nombre, pero se le conoce como La Solución, son mal aprovechadas porque la tienen como lavadero de carros y de motos, por lo que alcanzan a contaminarse con grasa. Lo mismo ocurre en un tramo de la acequia Las Mercedes, a la altura del parque La Alameda en la urbanización Ceiba-Altagracia.

Pero quizá una de las mayores preocupaciones para los ambientalistas, es la forma cómo se destruyen los humedales que son fuentes hídricas propias, no solo con el vertimiento de aguas negras, sino también con tratar de taparlos con escombros, echarles materiales inservibles y tratar de desaparecerlos para luego construir viviendas allí.

Esta situación no es nueva, hace unos 35 o 39 años, un grupo de personas conformadas por unas 40 familias, decidieron invadir un predio ubicado al occidente de la ciudad, pegado al Cerro de La Popa, entre esas estaba María Granados, quien recuerda que cuando llegaron a ese lugar, había una paja o hierba de nombre enea, con la que hacen las esteras, de allí que le pusieron a ese sector el nombre de El Eneal. 

“Cuando me vine para acá (El Eneal), el monte nos tapaba, fuimos limpiando hasta hacer una trocha para que pasaran los volteos que nos traían los escombros para rellenar el terreno porque cuando uno caminaba sentía que lo hacía sobre el agua, por lo que nos tocaba hacer unas zanjas con el fin de que suelo fuera drenando esa agua y así poder construir”, indicó doña María.

Es así que poco a poco se fue ‘rellenando’ el humedal, aparentemente se compactó un terreno y se construyeron más de 40 casas, desde hace unos 15 años este asentamiento fue legalizado como barrio, confirmando el nombre de El Eneal.

Pese al urbanismo y la contaminación, sigue existiendo el humedal, que la mitad está del lado del barrio, en donde se aprecia vertimientos de aguas negras, desechos de una ebanistería, estanques piscícolas y la otra parte está en predios del Batallón La Popa, que se conserva con tarulla y enea,  y se mantiene la flora y la fauna. De este humedal se desprende la acequia que según la Corporación Autónoma Regional del Cesar, Corpocesar, es la acequia El Mamón, pero con el tiempo ha tomado el nombre de La Solución.

El subdirector General del Área de Gestión Ambiental de Corpocesar, Félix Vides Pérez, indicó que debido a la situación de las acequias y humedales, existen dos fallos judiciales, uno de ellos está relacionado con una demanda interpuesta por la ONG Fundación Recuperar Ciénaga de Zapatosa, Fundarecza, que por medio de su representante legal instauró acción popular contra el municipio de Valledupar y la Corporación Autónoma Regional del Cesar para reclamar protección de los derechos al goce de un ambiente sano, a la existencia del equilibrio ecológico, el manejo y aprovechamiento racional de los recursos naturales y la conservación de las especies vegetales en el arroyo El Mamón que nace en el cerro La Popa y el humedal El Eneal, esto fue fallado el 11 de diciembre de 2006.

En su momento, el Consejo de Estado, ordenó  que se concediera el amparo a los derechos colectivos al goce de un ambiente sano, a la existencia del equilibrio ecológico, el manejo y aprovechamiento racional de los recursos naturales y la conservación de las especies animales y vegetales, por tanto se ordenó al Alcalde de Valledupar y a Corpocesar, que a partir de la ejecutoria de la sentencia y a más tardar en dos meses, cosa que no se ha cumplido pese a que han transcurrido siete años, ejecutar un proyecto para la descontaminación del humedal El Eneal y el arroyo El Mamón o acequia La Solución.

De igual forma, el fallo señala que  por medio de las secretarías de Educación y Salud, con la ayuda de las Juntas de Acción Comunal, se adelante una campaña educativa que sirva para que los residentes en el sector aledaño a este manantial no echar desechos sólidos ni aguas contaminantes a este humedal y a la acequia. También se ordenó integrar un comité para la verificación del cumplimiento de dicha sentencia del que hacen parte secretarios de Salud, el Contralor Departamental, Defensor del Pueblo, entre otros.

Para hacerle seguimiento a este fallo, se han hecho varias reuniones con el Comité de Verificación, la última fue realizada el pasado 11 de abril en la Defensoría del Pueblo, en la que se acordó hacer un informe para darle respuesta al Tribunal Administrativo del Cesar.

Desalojo 

Existe otro fallo del Tribunal Administrativo del Cesar, con fecha de noviembre de 2005, que resolvió proteger el Derecho Colectivo al goce del espacio público, a un ambiente sano y la existencia del equilibrio ecológico, en consecuencia se ordena al Alcalde de Valledupar que en un término de un año, debe hacer acciones tendientes a limpiar y hacerle mantenimiento a al manantial de El Eneal.

También el Municipio debe tomar las medidas administrativas y policivas para recuperar el espacio público ocupado en forma irregular como consecuencia de ello prevenga hacia el futuro invasiones que afecten el área indicada.

Por su parte, la Defensoría del Pueblo, en ese entonces en cabeza de Agustín Flórez Cuello, presentó una tutela contra  el fallo de la Corte argumentando que el cumplimiento de desalojo solo puede versar sobre áreas que constituyen espacio público y no, respecto de las áreas que están adjudicadas, y si en aquellas estuviesen ubicadas personas, lo estarían de forma irregular, pero son áreas que son inalienables, imprescriptibles e inembargables. Además se habla de desalojo por tanto también debería ordenar la reubicación.

El 14 de febrero de 2013, se resolvió la tutela promovida por la Defensoría del pueblo contra el Tribunal Administrativo para que se dé la reubicación de esas familia. Dicho fallo de tutela fue impugnado el 21 de marzo de 2013.

La comunidad 

Alfredo Triana, delegado de la Junta de Acción Comunal del barrio El Eneal, habló sobre la tutela que tiene relación es con la utilización del espacio público.  “Ya esto no es un espacio público, esto es un bien fiscal, por esto nosotros vamos a apelar el fallo”.

Por su parte, María Granados considera que ese desalojo no se cumplirá porque la administración municipal debe tener para esto un presupuesto para pagar las casas, además que muchos no van a permitir que les den cualquier casa a cambio de la de ellos que están en mejores condiciones. “Si ellos quieren recuperar el humedal, que compren los predios”.

Falta de control 

De acuerdo con la autoridad ambiental y el ambientalista Alberto Gutiérrez, ha existido falta de control por parte de Planeación Municipal.

Alberto Gutiérrez explicó que existe la ronda hídrica, que es el espacio de cota o línea de más alta inundación, es decir hasta donde se inunda, esa área hay que tenerla en cuenta porque no puede haber ninguna actividad humana. “Eso es suelo de protección, Corpocesar es el encargado de velar por ese territorio, porque los suelos de protección son sagrados y Rodolfo Campo y Ciro Pupo se metieron con ese suelo de protección al construir el parque lineal en el Río Guatapurí. En cuanto a los humedales y las acequias, la Alcaldía debe sacar a esa gente que está en ese suelo de protección”.

Eldirector General del Área de Gestión Ambiental de Corpocesar, Félix Vides Pérez explicó que según el Decreto Ley 2811 de 1974, se debe dejar como mínimo 30 metros de cada lado del río, arroyo o acequia para construir, lo que ocurre en Valledupar, es que construyeron casas y no pueden mudar las acequias, “el Municipio ha sido permisible con los constructores que no han dejado el espacio que se requiere, no han respetado el espacio público”.

Dijo además que el mantenimiento de las acequias le corresponde al Municipio, así como limpian los parques también lo deben hacer con los afluentes.

El análisis 

El coordinador de Cuencas Hidrográficas de Corpocesar,  Libardo Lascarro Ditta manifestó que dentro de sus objetivos está elaborar planes de acción para preservar las cuencas, subcuencas, y algunas corrientes de agua que atraviesan a la ciudad, que requieren intervención inmediata, por ello han realizado estudios para determinar el grado de contaminación, como el más reciente elaborado con la Universidad del Atlántico.

Importancia y beneficios 

La ronda hídrica de las corrientes y cuerpos de agua tienen como principal función permitir que se desenvuelvan las actividades naturales asociadas con ese recurso natural y su aislamiento de la ocupación urbana propende por su distinción y énfasis como patrimonio social dado significado al concepto de protección ambiental, explicó el ambientalista Alberto Gutiérrez.

También de estructurar parques lineales urbanos, utilizar el recurso agua para producir paisajismo mediante fuentes, cascadas, lagos y sitios de contemplación es potestad de los Planes de Ordenamiento Territorial a través de los Planes Maestros de Espacio Público y/o de los Planes Maestros de Parques y espacios verdes.

“Valledupar tiene la gran fortuna de contar con numerosas oportunidades de reforzar los componentes ambientales de sus canales, acequias y humedales a través de la aún inexistente oferta de parques urbanos.

Esta iniciativa podría dar continuidad a las características del suelo rural, especialmente liderada por el Río Guatapurí, mediante la interacción y conexión de diferentes niveles de corredores ecológicos que servirían de referencia a la red vial, de servicios públicos y la apuesta a un mejor uso de espacios marginados que hoy invaden las proximidades de los canales y acequias  cuando ese no es el uso racional dispuesto en las normas y en la lógica social”, enfatizó.

Expediente Municipal 

En el Expediente Municipal de Valledupar 2011, que evalúa el Plan de Ordenamiento Territorial, POT, dice que el macroproyecto plan maestro de aguas pluviales y acequias, no se ha formulado.

De igual forma, sobre los suelos de protección de las acequias de la ciudad, predios cercanos a la Villa Olímpica y la acequia Las Mercedes en los sectores de los barrios Villa Luz, La Victoria y  Galán, entre otros, deben estudiar y definir la situación de estos asentamientos humanos ilegales y subnormales consolidados.

Un dato 

  • Cerca de un 10% de las aguas servidas no se llevan a los sistemas de tratamientos y son vertidas a las acequias, esto ocurre en los sectores de Pescaíto, Nueve de Marzo, Galán, La Victoria, Villa Luz, Cinco de Enero y otros.
  • Corpocesar hace el seguimiento a cada concesión, regulación del caudal y verificación de lineamientos legales. El mantenimiento de la acequia es del municipio, así está consignado en el Plan de Ordenamiento Territorial, POT dentro del suelo de protección del sistema hídrico con tratamiento de conservación ambiental. Por concesión de las dos acequias, Corpocesar recibe 66 millones de pesos al año.
  • El macroproyecto plan maestro de aguas pluviales y acequias, no se ha formulado por parte de la Alcaldía.
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