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Abril, mes de los niños

El mes de abril es el mes de muchas cosas. Además de la Semana Santa, del Festival Vallenato, del asesinato del caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán, es el de los niños. Por eso, hay que reflexionar un poco sobre ellos. Uno de los aspectos más trágicos de la vida de nuestro país, que rebela hasta donde se nos ha descompuesto la sociedad, es la desproporción casi absoluta en que se encuentran nuestros niños. Los niños siguen siendo víctimas indefensas de todos los males de nuestra Colombia.

Varios años después de la Convención Universal sobre los “Derechos del Niño”, y ratificada por todos los países de América Latina, la situación de la niñez de nuestro continente es de máxima preocupación, debido a que son víctimas del hambre, desnutrición, abandonos y abusos físicos, acoso sexual y psicológico.

Ser niño en nuestro país no es sinónimo como creen muchos de juegos y sueños, sino de violencia, maltrato, guerra y pobreza. Estudios recientes coinciden en registrar niveles altísimos de violencia física y psicológica contra los menores. La actual televisión, los celulares, el cine, la calle, inclusive, diría que la escuela, se han vuelto contra los niños, y por desgracia, la violencia entra por casa. Hoy, por la violencia intrafamiliar, hasta el propio hogar es un factor de agresión. Millones de niños son atropellados por padres y familiares. De otro lado, miles de niños son allegados a trabajar como “mulas” y “raspachines” en el cultivo y transporte de droga.

¿Qué porvenir espera a esta niñez que cambió sonrisas por lágrimas, leer libros por vender dulces en las calles, un hogar por un destierro, la ingenuidad por la sexualidad atrofiada? ¿Qué espera a una infancia que está rodeada de toda clase de actos vulgares y de barbarie? Los padres, principales garantes de la seguridad de los menores, son también responsables de la violencia. Los niños maltratados de ayer, son los padres maltratados de hoy. Todos debemos sentirnos notificados de lo que está sucediendo con nuestra niñez. Si no se revierte la situación actual, si no se actúa antes de que sea demasiado tarde, habremos sembrado la semilla de la violencia del mañana.

¿Servirá de algo este llamado a favor de la infancia? Lo dudo. El drama de los niños es que están en manos de una clase dirigente neoliberal que ya no tiembla en mostrar su carácter desalmado. Ojo con esto.

Esperamos que nuestras primeras damas se luzcan ofreciéndoles a los niños en su mes, algunos actos y demostraciones de cariño como siempre lo han hecho.

Y como es mi costumbre, trataré otros temitas: A los vallenatos que les quede claro las recomendaciones dadas por el ingeniero forestal y arborista Carlos Llanos, sobre la cultura de pintar los árboles, sobre su siembra, la poda de árboles por parte de las empresas de servicio público. Con prontitud hay que sacar el técnico Nilton Bernal del equipo Valledupar Fútbol Club, ¿Qué esperan los directivos? Y siguen metiéndose los mototaxistas al centro de la ciudad. Ya no respetan a nadie. Y por último, dos vainitas más como dice José Aponte: La primera, recomendarle al señor alcalde reglamentar el uso de suelo en la Plaza Alfonso López, me refiero a la venta de toda clase de porquerías que van a afectar la plaza, hay ventas de cocos, fritangas, jugos, artesanías, venta de minutos, venta de pizzas, avenas, vendedores de toda clase de productos. No creo que a tan bella y hermosa que ha quedado la plaza deban ubicar de nuevo a estas gentes. Las medidas hay que reglamentarlas desde el comienzo para que no nos lamentemos como nos pasó con el mototaxismo. Y ojo, señor alcalde, con algunos funcionarios del Espacio Público. Y por último, sigue igual o peor la carrera 7 invadida de toda clase de vendedores ambulantes. ¿Hasta cuándo nojoda? Perdón, es que tengo rabia de ver tanta negligencia de algunos funcionarios del Espacio Público.

Postdata: Recordarle que el próximo lunes es el día de nuestro patrono Santo Eccehomo.

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Alberto_Herazo: