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El abigeato, el dolor de cabeza de los ganaderos del Cesar

Las reses hurtadas y sacrificadas en una finca de San Diego, tenían un valor de casi 80 millones de pesos.

Aumentan los casos de abigeato en el norte del departamento del Cesar. Dueños de fincas y ganaderos han denunciado la situación y piden a las autoridades que hagan controles efectivos y eficientes que permitan contrarrestar este flagelo que azota el sector ganadero del departamento. Municipios como Codazzi, La Paz, San Diego y Valledupar son los mayores afectados por esta modalidad de hurto.

Atilio Araujo, ganadero en el municipio de San Diego, se ha dedicado durante mucho tiempo al comercio de ganado. El pasado 14 de diciembre fue víctima de delincuentes que llegaron a su finca y sacrificaron varias reses de su propiedad.

Haciendo una radiografía de lo sucedido, Araujo contó a EL PILÓN que quienes se dedican a estas prácticas “son bandas organizadas que están en Codazzi, Los Brasiles, San Diego, La Paz y Valledupar donde receptan”.

Hasta el año pasado, sólo en ese sector, fueron hurtadas 273 reses, sin contar a aquellos afectados que no denunciaron los hechos porque, según afirman, no confían en las autoridades.
Los ganaderos de la zona aseguran que a la salida de San Diego hay un retén las 24 horas de los 365 días del año, con patrullas del Ejército y agentes de la Dian, que son visibles unas veces en la carretera y en otras ocasiones recorren las fincas. Por ese retén pasan los vehículos con las reses robadas.

El ganadero afectado explicó que en el 2017 todas las semanas una finca diferente era víctima de los delincuentes, “y las carnes las pasaban por la vía de Valledupar-Codazzi. Nosotros no entendemos qué es lo que pasa y así en esa forma fueron 273 reses”.

A mediados del año 2017 fueron capturados dos sujetos en flagrancia, cuando movilizaban varios bultos de carne hurtada, los cuales en este momento se encuentran presos. “Yo conversé con uno de ellos y tengo conocimiento de que este tipo hizo una cantidad de viajes de carne hurtadas”, expresó Araujo, quien además agregó que una de las modalidades para cometer estos actos “es que los delincuentes se van en automóviles propios o de servicio público y donde ven el ganado se bajan tres o cuatro personas, se meten al monte y el celular es el medio de comunicación”.

De este modo, “cuando ya tienen todo listo, los recoge el carro a la orilla de la carretera y por ahí pasaban el retén, porque a mí el delincuente me lo dijo”, sostuvo el comerciante.

La carne posteriormente es trasladada a expendios clandestinos ubicados en la ciudad de Valledupar, “primero la almacenan en cuartos fríos que hay en los baños, las maduran y después la van sacando poco a poco para el expendio”, acotó el ganadero.

Otras de las prácticas más recurrentes –que ha afectado a varios ganaderos- es la llegada de dos personas armadas a una finca, inspeccionan el lugar, intimidan a los trabajadores, los encierran en un cuarto y cuando ya tienen todo listo, dan aviso para que lleguen los otros implicados.

Así ocurrió en una finca localizada en la vía que conduce de San Diego a Codazzi, donde el ganadero denunciante en sociedad con otra persona, tiene un negocio de comercialización de ganado. Al sector llegaron una tarde de diciembre, dos personas que intimidaron a una familia que allí reside encarga de vigilar el terreno. En un corral, sacrificaron seis de los 12 animales, propinándole heridas en las partes inferiores de los animales para que estos no pudieran escapar ni realizar movimientos agresivos durante el acto. A las 9:00 de la noche de ese día, llegaron dos motos y otros vehículos, sumando ocho personas que pertenecen a esta banda dedicada al abigeato. Durante 24 horas fueron retenidos los encargados de cuidar el lugar los delincuentes.

El hecho ocurrió a las 6:00 de la tarde, “a los trabajadores los mantuvieron hasta la 1:45 p.m. del siguiente día secuestrados, retenidos. Cuando yo llego a la finca con la dueña del sitio, que es al mismo tiempo mi socia, yo me estaciono frente al portón y vemos que viene saliendo un tipo blanco, bien fileño de acento cachaco. El sujeto expresó que se encontraba comprando unas gallinas a la señora de la finca, nosotros le vimos un saco con dos animales, él nos saludó a los dos y enseguida se fue a un lado de la carreta”, comentó Araujo.

Sigue su relato así: “Cuando comienzo a pitar para que nos abran, vemos que el trabajador y la mujer nos hacen señas de que nos fuéramos rápido y nos hacen señas, agarrándose el brazo, o sea que nos iban a agarrar, yo doy rever buscando al tipo, pero no lo vimos, ya se había ido”.

Araujo notó una situación sospechosa y procedió a llamar a la Policía, que llegó a los 20 minutos y realizaron la inspección en las trochas que rodean la finca, pero fue en vano, ya habían huido.
El valor del primero hurto del que fue víctima este ganadero, se estima en 80 millones de pesos, cuando se llevaron varias vacas y 46 chivos robados. El segundo, cuando sacrificaron seis reses, alcanzó los diez millones de pesos”.

¿Qué dice la autoridad?
El coronel Luis Pérez señala que “se está trabajando en la concientización de los ganaderos de la verificación de las personas que contratan. El mayordomo ¿cuánto lleva?, ¿quién se lo recomendó?, ¿dónde ha trabajado?, ¿ya revisó si donde trabajó se presentó o no un hurto?”.

Mediante un censo realizado por las autoridades, se evidenció que “el 98 % de los ganaderos no realizan el conteo ni la revisión del ganado, sino que lo mandan a hacer con el mismo mayordomo que es el que de pronto les está haciendo el daño”, indicó el uniformado.

Algunas de las estrategias que han implementado para garantizar la seguridad de los propietarios y animales de las fincas, es el desarrollo de operativos entre las 4:00 y 9:00 p.m. de la noche. También han creado grupos de WhatsApp para mejorar las comunicaciones con los finqueros y con las personas referente y enfocado a la prevención de hurto de ganado agravado.

Además, según indicó el coronel Luis Pérez, se ha fortalecido el grupo de investigación criminal en el área de abigeato, reforzando los grupos policiales para las diferentes investigaciones que se presenten.

“Estrategias no han dado resultado”
Óscar Daza Laverde, miembro de la Junta Directiva de Fedegan, señaló que “este es un problema que viene desde hace mucho rato, el año pasado tanto el Gobernador como el Alcalde y el resto de autoridades como el Ejército y la Policía han estado interviniendo y diseñando unas estrategias para contrarrestar este flagelo que estamos padeciendo todos los ganaderos, pero eso no ha dado resultado”.

Daza Laverde manifiesta que los ganaderos del corregimiento de Mariangola, sur de Valledupar, estuvieron reunidos altos mandos del Ejército Nacional. “En esta zona de Mariangola y Aguas Blancas, Valencia de Jesús, están en este momento como más calmado. Pero en la otra zona tenemos un delito desbordado completamente. Ya la gente está hablando de una fuerza mayor, pero nosotros los ganaderos no podemos de ninguna manera estar de acuerdo con eso, pero si las autoridades no obtienen resultados esto se puede salir del contexto”, puntualizó Óscar.

Agregó que este es un problema que debe abordarse en coordinación entre varias autoridades. “Primero, la Policía debe tener control estricto en las entradas de Valledupar, segundo el Alcalde a través de la Secretaría de Salud tiene que hacer los controles de la procedencia de las carnes que llega a la ciudad y la respuesta que tenemos todos los días es la que se presenta desde hace un año”.

Otros de los problemas que indica el ganadero es que los jueces están dejando libres al día siguiente a las personas capturadas por abigeato. “La justicia tiene que ver cuál es la forma más estricta para castigar a estos delincuentes”.

Fondo Ganadero del Cesar
El gerente del Fondo Ganadero del Cesar, Hernán Araujo, afirma que el sector ganadero ha disminuido en comparación con el año pasado.
Para el funcionario la ganadería tiene varios problemas: el primero y el más fundamental es que no existe una política oficial hacía el sector ganadero porque se desconoce su realidad. “Mientras se siga mirando al ganadero como evasor de impuestos, nunca se podrá trabajar con base a esa realidad, porque desgraciadamente los funcionarios que son los encargados de diseñar una política oficial hacía el sector van a las fincas de recreo o tienen la ganadería por hobbie, no como su negocio principal”, expresó Hernán Araujo.

El gerente del Fondo Ganadero del Cesar fue enfático en señalar que “el robo es robo, aquí parece que a la ganadería el robo de ganado lo maquillaron, le echaron colorete, lo pusieron bonito y lo llaman ahora abigeato. El abigeato es un robo”.

Manifestó que actualmente en el único matadero autorizado de todo el norte del Cesar, están sacrificando de 60 a 70 reses diarias, la misma cantidad de hace 30 años o más, cuando Valledupar contaba con 152.000 habitantes. “Hoy día la ciudad tiene una población de casi 500.000 habitantes y una población flotante de 700.000”, aseguró.
Actualmente existen alrededor de 13.500 fincas en el Cesar y “cada vez es mayor el número de ganaderos afectados por ese tema, ahora, entre más cerca de los pueblos, es más fácil que se de”.

Existen dos mataderos certificados para la ejecución de estas actividades cárnicas, Coolesar y otro situado en Aguachica, el cual fue comprado por la empresa Nutresa, “el resto de los mataderos del Cesar deberían estar cerrados. Sin embargo, ¿de dónde salen las carnes que se consume en los municipios?, dijo Araujo.

Secretaria de Salud Municipal
Claudia Margarita Zuleta, secretaria de Salud municipal, expresó que durante los dos primeros años de gobierno de Augusto Ramírez Uhía hicieron un trabajo importante en materia de control de expendio ilegal de carnes.

“Nos hemos preocupado por identificar y caracterizar cada uno de los expendios y establecimientos que se dedican a la comercialización de carne o productos cárnicos. Hemos desarrollado un proceso de seguimiento con un equipo profesional que hoy nos tiene identificado y referenciado cada expendio de la ciudad”, sostuvo Zuleta.

En la medida en que se ejecutan estos procesos, se va registrando cada información referente a las condiciones sanitarias de los establecimientos, además de la procedencia del producto cárnico que ahí se expende. “En más de 800 establecimientos que hasta el momento hemos caracterizado, hemos encontrado irregularidades que han llevado al cierre de varios negocios y también al decomiso de productos cárnicos en toda la vigencia anterior y muchos que están en plan de mejora con respecto a condiciones sanitarias y a los cuales debemos seguir haciendo seguimiento de manera permanente”, agregó la funcionaria.

Zuleta dijo que siguen atentos a lugares como en el Mercado Público de Valledupar, la Galería Popular y otros sitios de abasto masivos, “tenemos un equipo técnico de manera permanente haciendo seguimiento al ingreso de carnes y a la procedencia de las mismas, con eso yo creo que hemos dado resultados importantes, lo mismo que en materia de venta ilegal en expendios improvisados”.

De los casi 800 negocios de expendio de carnes en Valledupar, 32 no cuenta con la aprobación sanitaria de funcionamiento.

 

Por Eduardo Moscote
Eduardo.moscote@elpilon.com.co

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