3 agosto, 2020

Uso de la virtualidad en corporaciones públicas y sus riesgos

El uso de las nuevas tecnologías en el desarrollo de algunas actividades públicas suscita opiniones encontradas en congresistas, diputados y concejales.

Las sesiones virtuales de congresistas, diputados y concejales generan traumatismo. Archivo/EL PILÓN

Episodios de microsueño, aparecer en pantalonetas, hacer ejercicio y al mismo tiempo estar frente a una cámara y  expresar frases de alto calibre al creer que el audio está desactivado, son los accidentes  o despistes en las reuniones virtuales del Congreso de la República, asambleas y concejos en diferentes partes del país.

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Al respecto, un grupo de congresistas, diputados y concejales de la región opinaron sobre el tema.

De acuerdo al senador Didier Lobo, hay que adaptarse a las circunstancias porque si no se termina rezagado en el pasado y la emergencia de salud por la covid-19  es un tema de fuerza mayor que vive el país y el resto del mundo.

“Tenemos que tratar de estar a la vanguardia de lo que se requiere. La virtualidad si bien es cierto permite llegar a muchas personas y posibilita hacer un ejercicio de control político y de debate, indudablemente en el caso del Congreso de la República no hay punto de comparación como lo presencial, donde uno se mira a los ojos, hay mayor posibilidad de tener el uso de la palabra y por supuesto donde uno pueda interactuar con todo su equipo de trabajo para tomar posiciones de lo que está pasando, replantear cosas, reunirse en grupo de bancadas si se presenta alguna situación y replantear ideas”, sustentó.

Añadió que  lo único cierto en el momento es la virtualidad, por lo que toca adaptarse a ella; sin embargo, plantea que existe el temor que no exista la misma seguridad que de manera física porque a través de los computadores no se sabe quiénes lo están viendo o escuchando.

Es un tema de mayor cuidado y de aprender a usar esta herramienta. La virtualidad y la tecnología son buenas siempre y cuando se sepan usar porque cuando se cometen descuidos uno termina develando al exterior su vida interior, entendiendo que todos somos humanos y que una cosa son los actos públicos legislativos o en los eventos institucionales y otra cosa es cuando uno está en la casa”.

En este mismo sentido, opina el concejal Joserth Gómez, al decir: “Esta es una medida que se utiliza para salvaguardar la integridad de los corporados. Es un proceso nuevo en Colombia, pero en otras partes del mundo ya se venía implementando hace rato. Toca prepararnos porque esto de la pandemia va para un tiempo largo y si se tienen  estas herramientas a la mano hay que utilizarlas. Yo lo veo con buenos ojos; de pronto hay temas que uno quisiera que fueran presenciales para tener un  mayor impacto porque la virtualidad no lo permite. Tiene sus falencias, pero ante la situación en que estamos es lo más práctico”.

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LOS QUE ESTÁN EN DESACUERDO

Para el representante a la Cámara, Eloy ‘Chichi’ Quintero, la virtualidad ha sido un fracaso porque no se tiene facilidad de comunicación y libertad, ventajas que aporta el recinto del Congreso.

Hay cosas importantes como proyectos de Ley o control político que necesitan lo presencial porque el Gobierno es muy hábil y a nivel de teléfono maneja a las mayorías, porque no tenemos la rapidez para dialogar entre los congresistas. Hoy un congresista no encuentra tan fácilmente un representante del Gobierno porque antes se citaban en el recinto y se tenía la cercanía con ellos; esa dinámica se perdió. En la actualidad el Gobierno todo lo hace por decreto sin control político”.

Aseguró que ahora se trabaja más porque sus jornadas empiezan a las 9:00 a.m. y terminan a las 11:00 p.m., con la limitante que un parlamentario interviene en 12 horas máximo tres minutos.

En este mismo sentido opina el diputado Ricardo ‘Quintín’ Quintero, quien cree que la virtualidad no es el escenario propicio ni idóneo, sobreentendiendo que una corporación pública como la Asamblea es un escenario relevante para generar ideas, de verse cara a cara con la bancada y los contradictores.

Con el tema de la pandemia nos ha tocado asumirla con mucha responsabilidad porque está más atenta la ciudadanía que tiene el acceso  a un computador y no puede trasladarse a la duma departamental. Creo que ha generado una buena expectativa pese a las dificultades por el tema de las comunicaciones, que el Internet se cae y que a veces hay cortes de energías, teniendo en cuenta que hay diputados en varios municipios del Cesar, lo cual afecta. Hemos sacado adelante muchos debates de control político; no es lo idóneo, pero es válido ante las circunstancias”, manifestó.

Por su parte, el concejal Luis Fernando Quintero indicó que ningún político a nivel mundial estaba preparado para hacer las actividades de control político de manera virtual, en su caso con los secretarios de gobierno municipal.

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Considero que los debates de control político no se deben hacer a través de las redes sociales; yo estoy en desacuerdo con esa modalidad y creo que pueden existir otros mecanismos semipresenciales en medio de esta pandemia porque los actores pueden interactuar de una manera diferente,  sin desconocer claro está los avances tecnológicos. La virtualidad no ha sido lo mejor y este es el resultado tanto en el Congreso como en las diferentes asambleas y concejos del país”, argumentó.

Para el presidente del Concejo de Valledupar, el problema es que la conectividad en muchas regiones de Colombia es débil, aseverando: “Cuando estamos todos conectados con cámara y voz se convierte en un problema, escucharse robóticamente o que se caiga la señal porque en el país no tenemos la infraestructura tecnológica para decir que todas las sesiones que se hagan van a llegar con una óptima condición”.

PARA RECORDAR

En el Congreso se presentó un incidente protagonizado por la senadora Angélica Lozano cuando manifestó varias expresiones soeces mientras tenía el micrófono encendido. El hecho se dio en la Comisión Primera del Senado en la votación de los últimos artículos del proyecto de ley que habilita la virtualidad en las sesiones ordinarias.

POR: ANNELISE BARRIGA RAMÍREZ/EL PILÓN
annelise.barriga@elpilon.com.co