1 febrero, 2020

Urge biblioteca en Pondores para salvar libros

Más de 500 libros en la biblioteca Sueños de paz de excombatientes en La Guajira se encuentran en riesgo de deterioro por no contar con un espacio digno de los 120 usuarios semanales que asisten.

 Excombatientes de Pondores anhelan tener un espacio para la capacitación literaria de las niñas y niños como laboratorio de paz. 

CORTESÍA/ONU.

Luego del proceso de reinserción de los excombatientes, así como dejaron las armas para contribuir a un Acuerdo de Paz que permitiera su ingreso a la sociedad, de igual forma con libros a lomo de mula, desde la selva, y adicional a las entregas que entidades como el Banco de la República, exguerrilleros del antiguo Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación, Etcr, de Pondores, en Fonseca, La Guajira, construyeron un pequeño espacio que lleva por nombre biblioteca ‘Sueños de Paz’, un lugar que a pesar de no reunir las condiciones esperan convertirlo en un Centro Cultural.

Este proyecto para el conocimiento literario ha ido obteniendo forma mediante donaciones y canjes de entes como Alianza para la Paz, La Universidad de la Salle y la Biblioteca Luis Ángel Arango, del Banco de la República, que en enero de este año entregó por gestión de la Misión de Verificación de las Naciones Unidas, más de 500 libros, un gran número de revistas y películas.

Lee también: Excombatientes presentan su primera colección de ropa de senderismo

Aunque el reto de los habitante de Pondores en tener una biblioteca que reúna las condiciones necesarias para fortalecer la capacitación de los estudiantes del sector, los esfuerzos por consolidar un proyecto para la construcción de un espacio acorde representa un desafío ya que manifestaron que muchos ejemplares se han deteriorado porque el lugar no cuenta con el ambiente propicio para el manejo de los libros y la permanencia de los lectores.

No contamos con una infraestructura adecuada para poder suministrar el servicio de biblioteca, tenemos como proyecto la creación de un espacio donde los habitantes del ETCR puedan ir y aprovechar los textos”, señaló Virginia Lobo, encargada del área Cultural de la Junta de Acción Comunal, quien agregó que en promedio son entre 100 y 120 usuarios los que hacen uso del servicio cada semana.

Otras de las problemáticas a las que se enfrentan, según Lobo, es al deterioro de los libros, adicional al no contar con un ambiente climatizado para la permanencia dentro del lugar.

No dejes de leer: Las bibliotecas de Valledupar abiertas al público

El espacio no permite que los libros estén bien cuidados expuestos al polvo y a la humedad”, detalló.

El presidente de la Junta de Acción Comunal, Álvaro Canchila Soto, reúne a un grupo de niños y les entrega libros infantiles para que lean en sus casas y a la semana siguiente, les pide un resumen por escrito. “Es muy difícil incentivar la lectura, por las condiciones del espacio, hace mucho calor, no hay aire acondicionado y no tiene sillas, ni mesas”, agregó Soto.

Somos conscientes de la importancia que tiene el universo de la lectura en los niños, en la construcción de condiciones para la paz y un mejor futuro, y por eso ideamos estas estrategias para incentivarla”, explica Álvaro¸ un exguerrillero de 59 años, que estuvo en armas por tres décadas bajo el seudónimo de Sandino.

BIBLIOTECAS PÚBLICAS MÓVILES

Recién se firmó el Acuerdo de paz entre el Gobierno y las Farc, se habló de la importancia de la cultura y de la necesidad de que llegaran a estas zonas ofertas culturales e inversiones del Estado.

Así nació el proyecto de las Bibliotecas móviles para la paz, en las que se invirtieron cerca de dos millones de dólares, con los que el Gobierno fundó 20 Bibliotecas, una de las cuales quedó ubicada en el corregimiento de Conejo, en Fonseca, La Guajira, a unos seis kilómetros de Pondores. 

Te puede interesar: Minsalud desmiente posible caso de coronavirus en La Guajira

La biblioteca funciona y es un lugar idóneo para la lectura. También tiene una sala de música, no obstante, queda a más de una hora a pie, por lo que sus habitantes siguen insistiendo en crear su propia biblioteca, sobre todo pensando en los más niños que, como Jesús, no pueden movilizarse hasta Conejo. 

UNA BIBLIOTECA PARA PONDORES

Nosotros queremos nuestra propia biblioteca de la paz”, dice Álvaro Canchila, “una que esté aquí en Pondores, para que se pueda consultar sin necesidad de caminar una hora al rayo del sol”. Los excombatientes dicen que ya tienen los libros, pero que hace falta un lugar idóneo para la lectura, estantería, mesas, aire, y por eso quieren trasladar la biblioteca Sueños de paz a un lugar más central. 

Jeiner Arrieta, un excombatiente conocido en Pondores como ‘El médico’, expresó que la idea es desmontar la estructura de la actual y llevarla hasta la entrada de este antiguo Etcr donde la Mesa de Género y la ‘Asociación No hay Límites’, de personas con discapacidad, están construyendo un parque infantil con apoyo de la ONG We Effect y el financiamiento de la Embajada de Suecia.

Vamos a llevarnos la biblioteca para allá, con paredes y todo, como aquí los muros son de drywall (cartón yeso), la podemos desmontar y volverla a levantar en dónde queramos. Lo que necesitamos es quién nos apoye con estanterías, mesas, sillas, y en general con mobiliario”, concluyó Jeiner. 

POR: JORGE LÓPEZ / EL PILÓN
lopezgjorgeluis@gmail.com