12 octubre, 2020

Unidad de Víctimas alista reparación colectiva en La Jagua de Ibirico y las Palmitas

En la primera fase de alistamiento del plan integral de reparación colectiva de los consejos comunitarios en el municipio de La Jagua de Ibirico y el corregimiento Las Palmitas que adelanta la Unidad de Atención y Reparación a las Víctimas regional Cesar – La Guajira se concentra la oficina Asesora de Paz en plan de coadyuvancia.

La Unidad de Atención a las víctimas hizo entrega de mercados a una asociación de mujeres víctimas y cabeza de hogar en el sector de la Jagua de Ibirico. 

Foto: Cortesía/EL PILÓN

En la primera fase de alistamiento del plan integral de reparación colectiva de los consejos comunitarios en el municipio de La Jagua de Ibirico y el corregimiento Las Palmitas que adelanta la Unidad de Atención y Reparación a las Víctimas regional Cesar – La Guajira se concentra la oficina Asesora de Paz en plan de coadyuvancia.

Cumpliendo con los debidos protocolos de bioseguridad, representantes y miembros de estas comunidades afrocolombianas cuyos territorios fueron golpeados por la violencia se dieron cita en la Casa de la Juventud del municipio de la Jagua de Ibirico, donde se hicieron presente Víctor Hugo Mosquera, director territorial de la Unida de Víctimas; y Juana Pacheco, asesora de Paz del Cesar para presentar la oferta institucional a estas poblaciones.

En su intervención, la asesora de Paz del Departamento, Juana Pacheco Soto, manifestó a los participantes el compromiso de acompañar con la oferta social de la administración departamental y brindar garantías y apoyo a los sujetos de reparación colectiva.

La funcionaria indicó  que la ruta de reparación colectiva busca la dignificación de las comunidades y organizaciones de tipo político, social por la sistematización en que se violaron sus derechos humanos y la infracción al derecho internacional humanitario en el desarrollo del conflicto armado colombiano, agregando también que esta reparación es diferente a la que cada persona accede por la vía administrativa, y aunque puede ser simbólica, algunas víctimas aseguran que lo importante es que la sociedad sepa lo que sufrieron.