30 septiembre, 2018

¿Qué es el ‘Efecto Mozart’ y por qué los padres deben conocerlo?

La capacidad que tiene la música clásica para desarrollar habilidades cognitivas en los niños es aún objeto de investigaciones. Ese poder para estimular el cerebro es lo que se conoce como el ‘Efecto Mozart‘. Pero ¿qué tiene exactamente la música clásica que la hace buena para los niños? Esto es lo que sabemos hasta ahora […]

La capacidad que tiene la música clásica para desarrollar habilidades cognitivas en los niños es aún objeto de investigaciones. Ese poder para estimular el cerebro es lo que se conoce como el ‘Efecto Mozart‘.

Pero ¿qué tiene exactamente la música clásica que la hace buena para los niños? Esto es lo que sabemos hasta ahora sobre este interesante fenómeno musical:

Concierto para la imaginación 

De acuerdo con estudios de la Universidad de California, las combinaciones musicales de Mozart son las que más efectos producen. Las piezas clásicas recrean imágenes mentales del mundo exterior aún antes del nacimiento.

Este potencial de estimular la imaginación incide directamente en el coeficiente intelectual del niño.

Sonido y cronometraje 

La influencia de la música clásica proporciona a los bebés mayor desarrollo intelectual y creativo. Tal estímulo se debe a los patrones de sonido y cronometraje, características propias de las sinfonías.

Los patrones rítmicos hacen que las pulsaciones por minuto del sonido cambien el estado del cerebro humano, volviéndolo más receptivo.

Tips para la terapia 

Existe un momento ideal para incrementar al máximo la terapia musical en infantes. En el quinto mes de gestación, el sistema auditivo del bebé se encuentra en su punto máximo de desarrollo. En este momento, el bebé comienza a reaccionar ante los estímulos sonoros de su madre y se vuelve inmensamente receptivo.

Don Campbell, un científico norteamericano especializado en el área, propone que los niños reciban esta clase de estímulos musicales desde su etapa fetal y durante los primeros cinco años de su vida. Sin embargo, recomienda que la exposición musical se encuentre dosificada para evitar saturar el oído.

El especialista recomienda no más de diez minutos dos veces al día. Se deben tomar en cuenta los horarios comprendidos entre las 7:00 a.m y las 10:00 a.m y las 7:00 p.m y 8:00 p.m, ya que son etapas de sueño y juego donde la mente de los niños es más receptiva.

Según Campbell, este tratamiento estimula las conexiones neuronales de los bebés y niños pequeños. Además, crea un hábito de estímulo e inclinación hacia el arte y la cultura que pudiera acompañar al individuo durante el resto de su vida. El Carnaval de Animales, de Saint-Saenz, La Flauta Mágica de Mozart y Madame Butterfly de Puccini, son todas piezas clásicas altamente recomendadas para lograr el efecto Mozart. Que comience la función.