24 agosto, 2021

Prácticas agrícolas podrían disminuir hambruna del pueblo wayuu

En el estudio que se realizó en La Guajira se determinó que se debería implementar acciones para promover la seguridad alimentaria de las comunidades.

Más del 50 % de la población guajira vive en la pobreza.

Aproximadamente el 57 % de la población del departamento de La Guajira vive en la pobreza según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH. Debido a las precarias condiciones de las comunidades indígenas de ese departamento, la Universidad Nacional de Colombia, UNAL, realizó una investigación en la que precisó que fortalecer las capacidades de la población wayuu en la recuperación ambiental del territorio, establecer sistemas productivos biofortificados y resilientes, así como educarlos en sistemas de producción agrícola podrían garantizarles una mejor alimentación. 

De acuerdo con la antropóloga Lina María Bedoya, magíster en Seguridad Alimentaria y Nutricional de la UNAL, en el estudio que se realizó en La Guajira en conjunto con la organización humanitaria Acción contra el Hambre se determinó que se debería implementar acciones para promover la seguridad alimentaria de las comunidades desde su propia visión wayuu.

“Se deben apoyar la recuperación de prácticas agrícolas, alimentarias y espirituales, teniendo en cuenta que para ellos los rituales constituyen una de las maneras más importantes y efectivas para transmitir conocimiento tradicional entre las generaciones”, manifestó Bedoya. 

La experta argumentó que debido a que el territorio ha sufrido desgastes ambientales y ha sido resguardado por parte del Gobierno nacional en ciertas zonas del departamento, a la comunidad se le limitó su seguridad alimentaria porque deben moverse constantemente durante las estaciones del año para sobrevivir. “Cuando no hay pescado en el lugar donde están asentados se trasladan a zonas donde se concentren cabras, ovejas o haya ganadería. El estilo nómada es lo que les ha permitido mantenerse vivos por mucho tiempo”.

En ese sentido, la antropóloga recomendó que se debe estimular el intercambio, la conservación y la reproducción de semillas “pejetch”, las cuales están adaptadas al territorio y son de tiempo de germinación y cosecha corto. Dicha alternativa alimentaria podría mitigar los efectos que sufre la población al no poder cultivar en temporada de sequía y les brindaría una nueva opción de alimento que con el tiempo podría expandirse a todo el territorio.

Por: Namieh Baute Barrios / EL PILÓN

@namiibb