14 marzo, 2019

Pedagogía contra las drogas en comunidades vulnerables de Valledupar

Por medio de una estrategia de la Policía Nacional, que se hace varios años en diferentes ciudades del país, se busca concientizar a los niños, niñas y adolescentes sobre los riesgos que conlleva el uso de sustancias alucinógenas.

Los estudiantes de tercer grado recibieron una certificación por haber hecho parte de este programa con el que se espera prevenir el uso de drogas desde que los niños están pequeños.

FOTO: CORTESÍA POLICÍA NACIONAL.

Con el firme propósito de extender el mensaje de prevención sobre el uso y abuso de sustancias alucinógenas en niños, niñas y adolescentes, diferentes instituciones educativas oficiales del municipio son epicentro de la labor de la Policía Nacional que por medio de talleres llega hasta la población estudiantil para concientizarlos sobre el riesgo que corren frente al consumo de las drogas.

El último plantel en realizar este programa fue la Institución Educativa Oswaldo Quintana Quintana, donde 153 alumnos de grado tercero recibieron su graduación tras cumplir con el módulo ‘Aprendo jugando, haciendo real’. “Tuvo una duración de dos meses en los que la institución abrió los espacios diariamente de una hora antes y una hora después de descanso con los grados de tercero de primaria”, explicó el patrullero Jhonatan Mena, instructor y educador para la prevención de drogas.

Ahora, indicó Mena, viene un proceso de seguimiento a estos estudiantes con el fin de que apliquen lo que aprendieron en este proceso en su vida personal, familiar y social, así como también harán un seguimiento en la institución de modo que ellos impartan su conocimiento a la comunidad estudiantil.

Para Adolfo León Gonzáles Ramírez, director de este plantel, este tipo de programas son bienvenidos en la institución y resultan precisos para esta población que necesita mucha orientación frente al consumo de las drogas. “Tratar de alejarlos de ese flagelo es uno de nuestros objetivos como institución educativa y si tenemos el acompañamiento de la Policía Nacional es de gran ayuda y apoyo para que nuestros jóvenes tengan un futuro mejor”, manifestó Gonzáles Ramírez.

Además, enfatizó en que ahora quieren seguir trabajando en fortalecer la cultura ciudadana y la convivencia, debido a que los jóvenes tienen muchos problemas con relación a ambos aspectos. A la vez que aseguró que ahora la principal necesidad que tiene la institución, que cuenta con 1.020 alumnos en la actualidad, tiene que ver con la falta de pupitres puesto que porque hay mucha población y poco cupos por lo cual están evaluando las posibilidades para abrir más espacios a estos estudiantes.

Entre tanto, los padres de familia que acompañaron a sus hijos en la clausura del curso se mostraron complacidos con el desarrollo de este programa y valoraron el impacto que tiene para la comunidad debido a las diferentes problemáticas de carácter social que se presentan en el entorno.
“Me pareció muy chévere ya que en estos barrios se ven mucho las drogas y los vicios, por eso es bueno que les vayan enseñando a los niños una cultura mejor”, sostuvo Cindy Conrado Castillo, quien tienen dos hijos de nueve y 10 años quienes cursan tercero y cuarto de primaria. De igual manera destacó que ellos como padres se vincularon a través de las actividades de la casa ayudándolos a hacer las tareas y materiales que los pequeños requerían durante el curso.

A la vez sugirió que este sea un curso más profundo de manera que los niños avancen más y tengan mayor entendimiento y pidió que la Policía brinde más acompañamiento porque esta es una comunidad bastante vulnerable en el tema de las drogas y la inseguridad.

Por su parte, Merly Pupo, quien tiene dos hijos de 10 y 12 años que cursan tercero y sexto grado respectivamente, destacó que este tipo de actividades son muy convenientes y valoró que las autoridades hagan presencia puesto que hay muchas necesidades y requieren control de la Policía. “Aprendí que debo decir no a las drogas, no al alcohol, no irse con personas, no fumar, no al maltrato”, dijo Venis, su hijo y quien fue uno de los 153 alumnos que recibió una certificación por cursar el programa.

En representación de la administración local, Víctor Gómez, asesor de seguridad y convivencia ciudadana del municipio, recordó que una de las principales problemáticas que existen en seguridad tiene que ver con la distribución y consumo de estos alucinógenos, razón por la cual desean llegar a la primera infancia. Al tiempo señaló que han registrado una disminución importante en el consumo de estupefacientes debido a que la Policía ha dado unos golpes importantes en los últimos días con relación a este fenómeno en Valledupar.

“Un caso muy famoso es el de Brisas de la Popa donde se pudo lograr la incautación de cinco mil dosis de estupefacientes que iban a ser distribuidas en las comunas tres y cuatro de Valledupar”, destacó el funcionario, para quien esto provoca una motivación a seguir trabajando como municipio, invirtiendo recursos públicos en el mejoramiento de estos planes a fin de que la Policía Nacional pueda dar resultados contundentes frente a este flagelo.

Ahora esta labor va a seguirse trabajando a través de conferencias sobre drogas y se continuará con el programa en la institución Joaquín Ochoa Maestre que también de acuerdo con su ubicación geográfica es un sector con muchos niños involucrados en problemas de consumo de drogas y alcohol. Igualmente se realizará la misma preparación en la institución educativa Loperena Garupal, todos estos son colegios priorizados del municipio que se determinaron así en una mesa de priorización entre la administración municipal, miembros de la comunidad y rectores de dichos planteles.

“Son colegios a los que enviamos la invitación y ellos se inscriben e interesan por participar, este colegio se interesó, se inscribió y nosotros lo apoyamos. Tenemos nuestro listado, son varios que se han inscritos y se hace un cronograma durante el año para desarrollar”, agregó el teniente coronel Jovanis Benavides, subcomandante departamento de la Policía Cesar. Por último reiteró que no existe una meta exacta de cuánto niños se deben formar de esta manera, pero que tienen previsto abarcar la mayor cantidad posible de la población.

Por: Daniela Rincones Julio / EL PILÓN
daniela.rincones@elpilon.com.co